El Apóstol, en otra dimensión.

 Por Eduardo Torres Alpízar

Estas líneas son el resultado de los debates del autor en la blogosfera, en su propio Blog, y en otros. De ahí la referencia a su interlocutor, y el lenguaje coloquial empleado. En homenaje a la caída en combate del Apóstol de nuestra independencia, nuestro Héroe Nacional José Julián Martí Pérez, hoy se reproduce este intercambio en la Web del PCC.

 Orlando:

Aquí te expongo el párrafo completo del inicio de “Karl Marx ha muerto”, tal y como lo solicitas:

 “Ved esta gran sala. Karl Marx ha muerto. Como se puso del lado de los débiles, merece honor. Pero no hace bien el que señala el daño, y arde en ansias generosas de ponerle remedio, sino el que enseña remedio blando al daño. Espanta la tarea de echar a los hombres sobre los hombres. Indigna el forzoso abestiamiento de unos hombres en provecho de otros. Mas se ha de hallar salida a la indignación, de modo que la bestia cese, sin que se desborde, y espante. Ved esta sala: la preside, rodeado de hojas verdes, el retrato de aquel reformador ardiente, reunidor de hombres de diversos pueblos, y organizador incansable y pujante. La Internacional fue su obra: vienen a honrarlo hombres de todas las naciones. La multitud, que es de bravos braceros, cuya vista enternece y conforta, enseña más músculos que alhajas, y más caras honradas que paños sedosos. El trabajo embellece. Remoza ver a un labriego, a un herrador, o a un marinero. De manejar las fuerzas de la naturaleza, les viene ser hermosos como ellas.”

Yo de verdad que a veces no entiendo las interpretaciones de ustedes acerca de los textos martianos. Cuando dice “Indigna el forzoso abestiamiento de unos hombres en provecho de otros”, de lo que habla es de la explotación del hombre por el hombre, o lo que es lo mismo, aunque no se escriba exactamente igual, de la explotación capitalista. Porque Carlos Marx nunca un hombre rico. Es más, su amigo Engels fue el que tuvo que muchas veces, sacarlo de sus penurias económicas. El resto del párrafo se refiere a diferencias en cuanto a puntos de vista acerca del método de lucha con respecto a los comunistas de aquella época.

En “El linchamiento de los italianos en Nueva Orleans”, donde Martí decía que no, que los italianos linchados no eran miembros de la Mafia, porque en EEUU no “hay Borbón”, el Apóstol pensaba que la Mafia (Morte A lla Francia Italia Anella), organización que en sus inicios se originó para expulsar a los franceses de Sicilia, primeramente no estaba presente ya en los Estados Unidos, y en segundo lugar, que no podía dedicarse al negocio del crimen, porque era una organización patriótica. En conclusión, el Apóstol se equivocó por falta de información. Ya la mafia estaba en los EEUU, y ya no era una organización patriótica.

También se equivocó en sus valoraciones acerca de un evento de la vida yanqui, en sus primeros trabajos sobre el amañado juicio de los mártires de Chicago. Su primera crónica describe a los obreros enjuiciados como feroces anarquistas y terroristas. Pero cuando va reparando en lo espurio del juicio, la ilegalidad de las condenas, y el valor de aquellos hombres, se pone como siempre del lado de la justicia.

La información de primera mano que poseía Martí acerca del comunismo era a la que podía acceder a través de la prensa yanqui (la versión del siglo XIX de CNN), dominada desde entonces por los magnates como Hearts, aquel de la campaña “Remember the Maine”. Nada Orlando, que Martí está por sus convicciones revolucionarias bien cerca de las ideas socialistas, y bastante lejos de las ideas que sustentan el capitalismo actual, al cual criticó a rajatabla, y con todo.

Orlando:

A mucha honra, me considero un seguidor del pensamiento de Fidel, aunque él no tenga ni la más remota idea de que existo. Ya ves, tú te encargas de ir por la blogosfera regando veneno de Fidel y el Che, y yo no tengo siquiera un personaje que represente a tu gusanera al cual dedicarle un post, de tan huérfana de líderes que está la contrarrevolución cubana. Pero bueno, yo te voy a exponer mis criterios.

Tú dices que no existe relación entre Fidel y José Martí y yo te voy a exponer algunos ejemplos que si lo demuestran:

  1. Fidel y Martí son antiimperialistas, y los dos declararon en su momento que el objetivo de su vida iba ser el evitar que los yanquis se apoderaran de Cuba. Los gusanos, como cipayos, están locos por entregarle Cuba a los yanquis y sus transnacionales.
  2. Martí y Fidel, los dos, prepararon revoluciones liberadoras, y poniendo su pellejo en juego vinieron a Cuba en pequeños barquitos, desembarcaron en la isla, y pusieron su vida al servicio de la Patria bajo las balas del enemigo. Con la triste excepción de los mercenarios de la 2506, y los bandidos asesinos del Escambray; los contrarrevolucionarios cubanos, llegan hasta la infamia de contratar mercenarios centroamericanos para poner bombas en la Habana, y piden al gobierno yanqui que nos mande los marines, mientras ellos descansan en sus casas de Hialeah, lejos de los bombardeos.
  3. Los contrarrevolucionarios cubanos reciben financiamiento del gobierno que trata de matar por hambre al pueblo de Cuba. Martí y Fidel hicieron la Revolución con el dinero de los sectores más humildes del pueblo cubano, y ninguno de los dos se apropió nunca ni de un centavo. Todos los alabarderos de la Mafia contrarrevolucionaria de Miami, son millonarios, y por si esto fuera poco le tumban dinero al gobierno federal para su campaña anticubana.
  4. Martí y Fidel abogan por la unidad de los pueblos de Latinoamérica. Los contrarrevolucionarios, están locos porque los procesos integradores entre los países del Alba, Mercosur, el Banco del Sur, etc., se vayan a bolina como el papalote, a sabiendas que los únicos que se beneficiarían con ello son los amos del imperio.

Pudiera estar poniéndote ejemplos hasta el infinito, pero te aseguro, que ningún cubano de derechas tiene que ver absolutamente nada con Martí y su prédica liberadora. Mira, deberías meterte en tu cerebrito lo que dice el Apóstol en “Vindicación de Cuba”, para que aprendas un poco de la dignidad de un cubano verdadero.

Orlando:

Martí tuvo que ocultar sus planes, porque los yanquis se los iban a desbaratar, como al final lo hicieron cuando le incautaron las tres expediciones en el puerto de la Fernandina. ¿Cómo fue posible eso? Por la traición de un cubano al servicio del imperio yanqui, el tal López de Queralta ¿Tú por casualidad no conoces a algún adorador del imperio que se haya prestado para hacerle el trabajo de Judas a los neorromanos?

El incautamiento por el gobierno yanqui de las armas del Partido Revolucionario Cubano, ocasionaron que la guerra rápida y generosa que Martí quería, como “remedio blando”, fallara, y nos viéramos envueltos en tres sangrientos años de guerra. ¿Y quiénes se metieron después en esa guerra haciéndose pasar por amigos de los cubanos, para posteriormente imponernos una República espuria con el apéndice ignominioso de la Enmienda Platt? ¿Tú no lo sabes? Yo, y millones de cubanos en esta isla sabemos el final de esa triste historia. Pero como no hay mal que dure cien años, llego al fin la primavera que hizo cantar a Carlos Puebla, – “Llegó el Comandante y mandó a parar”.

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