¿Qué está en juego en Ucrania?

Hitler es el paradigma de los neofascistas ucranianos

 Por el Dr. Alfonso Alonso Fránquiz, profesor del Departamento de Marxismo e Historia de la UMCC.

La memoria histórica es recurrente para algunos,  mientras que para otros se muestra escurridiza. Cada día la vida nos muestra con ejemplos es verdad de Perogrullo. En tal sentido cada mes de mayo revela cómo se confrontan dos actitudes meridianamente diferentes: aquellos que no olvidan lo que fue y es el Fascismo; y los que han olvidado –sea por amnesia histórica generacional o por políticas inducidas- cuánto costó a la humanidad más de una década de ascenso del Fascismo al poder, en Europa, y la fratricida guerra que este engendrara.

La bipolaridad surgida del fin de la 2da Guerra Mundial generó una costosa carrera armamentista con un gasto colosal de recursos materiales y humanos; propició un clima de tensión en las relaciones internacionales y la posibilidad real de una nueva guerra, ahora nuclear, de proporción incalculable; capaz de comprometer la existencia de la humanidad.

La llamada “Guerra Fría” fue un engendro del hegemonismo imperialista declarado por el entonces primer ministro inglés Churchill –en su célebre discurso en Fulton, 1948- conocido como “el primer disparo” de las potencias occidentales contra la prepotencia comunista del “Oso Ruso” (en clara denominación despectiva contra la dirección soviética de entonces) y el inicio de la batalla geopolítica, en la búsqueda de la primacía militar, riquezas estratégicas, nuevos aliados y áreas de influencia. Desde entonces el Mundo ya no fue igual.

A pesar de errores groseros que negaron la esencia humanista, democrática e inclusiva de la esencia socialista (ya desde el denominado periodo de transición o de construcción del Socialismo) que, a grandes rasgos, delinearon los clásicos del marxismo y otros teóricos-prácticos:  Lenin, Rosa, Clara, Gramschi, Ho Chi Ming, Mao, Althusser, Mariátegui, Mella, Che, Fidel Castro y otros muchos que, desde la dirección de movimientos revolucionarios, partidos políticos, desde el poder o en la oposición política, desde la batalla legal o la clandestinidad, desde la batalla “intramuros” o el exilio, desde los medios públicos y la propaganda o desde los escritos y la dirección en la cárcel; todos ellos –junto a una enorme pléyade de académicos e investigadores, escritores, artistas de diversos medios- lo cierto es que esos errores, y las imperfecciones políticas y morales que engendraron, fueron el caldo de cultivo principal de su destrucción-negación histórica del ensayo primigenio de edificación socialista en el planeta.

Nada podrá negar que la ofensiva  científico-tecnológica generada por el Complejo Militar Industrial imperialista, en tiempos de la Guerra Fría a escala global, desangrara las economías  de los países del otrora Sistema Socialista Mundial, surgido de las llamas y la destrucción provocados por el Fascismo.

No se puede olvidar que las dos superpotencias militares victoriosas salieron con situaciones económicas financieras excluyentes: por un lado la URSS llevó el peso de la 2da Guerra Mundial y su país fue invadido y virtualmente destruido materialmente, mientras que los EEUU entró tarde a la contienda, se hizo depositario de las riquezas financieras, obras de artes, etc. del mundo occidental y quedó patrocinando  la parte europea que fuera menos devastada. Este fue el punto de partida desigual que, junto a las políticas que se instrumentaron después, contribuyeron  a forjar los vientos que trajeron la tempestad que originó el descalabro del intento histórico de construir el llamado “Socialismo Real”.

La debacle tiene como epígono marcador el derrumbe del Muro de Berlín; y al año 1989 como la “Victoria Histórica” de occidente sobre el Comunismo. Un académico proimperialista, nombrado Fukuyama, proclamó “el fin de la historia”; se impuso por fin el “bien sobre el mal”, se volvió a la racionalidad por sobre los desatinos de la sinrazón de quererse apartar del Capitalismo como sistema natural, excelso y racional; destinado a renovarse en sí mismo, por los siglos de los siglos, sin fisuras que permitan derroteros que nieguen su esencia clasista: excluyente, depredadora, agresiva, y antidemocrática para las mayorías propias y para el grueso de los países que consideran periferia o traspatio de sus intereses hegemónicos.

Para lograr la perdurabilidad real de esta visión futurista de la humanidad, se apoyan en la exportación de paradigmas culturales e ideológicos que edulcoran la vida, dándonos una imagen casi virtual de la realidad de sus países; y en cuya maquinaria, para hacerse de las mentes y los sueños de millones y millones de seres humanos, se apoyan en los medios de comunicación, las redes sociales y el monopolio de la tecnología y el conocimiento científico de frontera cuyos vértices tocan la más remota y fértil imaginación de la ciencia ficción.

Nada escapa a la concertación de las políticas actuales de Imperialismo Global. La realidad no debe parecerse, sino que tiene que ser la que ellos exportan, y la visión de los hechos tiene que responder a sus intereses. Tanto es así que las bombas y cohetes que fabrican y disparan a países declarados enemigos, ejes del mal, etc. son “inteligentes”, “Humanitarios”, las “Guerras con miles de civiles muertos son para “salvarlos” y las bajas por bombardeos masivos o masacres de sus ejércitos son “daños colaterales”, pura estadística que no cuentan ante los victoriosos resultados de sus conquistas hegemónicas.

La batalla estratégica, hoy y mañana, no está confrontada solo por ideologías, modos de hacer políticas y de concebir el futuro para cada uno de los pueblos de la tierra; se trata de algo de mucho más alcance: se nos viene encima un poder global donde un grupo reducido de potencias deciden los destinos de la humanidad, y donde no cuentan la ONU o cualquier otro tipo de concertación internacional. Ni siquiera se abre espacio ya par que contrarreste la fuerza a la fuerza y se formen nuevos bloques a la usanza de la guerra fría. Ante tamaña amenaza solo la concertación política puede detener la irracionalidad de la “racionalidad” imperialista actual.

La estrategia tiene que nacer de una nueva conciencia plural –sin exclusiones ideológicas y de credos culturales, religiosos y hasta esotéricos-, tan inclusiva como real. Los líderes del llamado Mundo del Sur están llamados a jugar un prominente papel a escala regional y global. Y las nuevas potencias económicas emergentes de su seno – el grupo BRIC,-  junto al de los 77, de los No Alineados, la CELAC, entre otros asuman posiciones concertadas en cada fórum internacional en oposición a las prácticas demonizadoras, la intromisión en los asuntos internos de los estados, el irrespeto del principio de autodeterminación de los pueblos, y las amenazas de invasión.

En virtud de todo lo anteriormente señalado huelgan los ejemplos recientes de tales prácticas hegemonistas “civilizatorias”, “humanitarios” y “liberadoras” de las potencias imperialistas lideradas por EEUU: Kosovo, Afganistán, Irak, Libia, Siria son la punta del Iceberg. No por gusto George W Bush declaró impúdicamente que declaraba enemigos mortales a más 60 “oscuros rincones del planeta”-refiriéndose a países del llamado 3er Mundo- y que levantara una ola de reacción y amenazas cuando Wiki-Leaks reveló los planes imperiales y las prácticas políticas y de inteligencia que lo sustentan. Los escándalos recientes de espionaje así lo atestiguan.

Extenderse hacia el este y acorralar a Rusia es parte de tales planes. No han bastado las denuncias reiteradas en Foros Internacionales. Cada día EEUU y la OTAN precipitan las acciones: Se difama todo cuanto se hace en Rusia solucionar los complejos problemas interétnicos que la aquejan; se cuestiona su programa de desarrollo económico y militar; su comportamiento en la solución de los conflictos internacionales; y se presentan como amenaza para la paz y con fuertes apetitos geopolíticos en sus otroras aliados de Europa del Este;  por último, se estigmatiza la alianza estratégica de Rusia y China, su participación en el BRICHS y los lazos de cooperación que Rusia mantiene con los países del Sur.

La multipolaridad que supone la existencia de potencias como China, Rusia, India y Brasil, por solo citar algunos países descollantes concita la preocupación del gobierno de Obama y del Pentágono. A esto se añade la batalla por espacios vitales que les garanticen los recursos estratégicos: Minerales, Petróleo y gas, entre otros, para poder retener la hegemonía económico-militar y financiera.

La actitud depredadora y el manejo irresponsable de la naturaleza han conducido a la crisis medioambiental, donde el cambio climático es su expresión más palpable. El leitmotiv inherente a la naturaleza del Imperialismo continua siendo la insaciable sed de ganancias de las transnacionales contemporáneas. Tiene plena vigencia Fidel Castro cuando expresó en 1960 en la ONU: “Cese la filosofía del despojo y habrá cesado la filosofía de la guerra”; o cuando en Río de janeiro en 1992 alertó: “Una especie está en peligro de extinción en el planeta: La especie Humana”.

En la nueva escalada expansionista imperial ha caído Ucrania en sus redes. Sin dudas esta es una “pesca” mayor. Ucrania –antigua república soviética- es pieza clave para EEUU y la OTAN. Este país eslavo posee una privilegiada ubicación geopolítica y es depositaria de armas nucleares. Para los halcones del Pentágono Ucrania miembro de la OTAN es un codiciado objetivo estratégico: Acercar los cohetes y la aviación nuclear táctica a la frontera de Rusia, esto los convertiría, de facto, en cohetes y aviones estratégicos pues solo estarían a varios cientos de kilómetros de Moscú.

El Kremlin sabe esto y no descuida un ápice el manejo de la situación creada en Ucrania desde el desalojo impuesto a Yanukovich  (Presidente electo por el pueblo ucraniano) ante el “empuje” de fuerzas Neofascistas prohijadas y financiadas por  Occidente, y la cobertura mediática y las redes sociales para defenestrar, virtualizar una “crisis” que ellos mismo gestaron al edulcorar el futuro de ese país como posible miembro de la OTAN, más un paquete financiero de rescate económico, etc.; y la rotunda negativa al plan de medidas de apoyo que Rusia brindara a Yanukovich en su visita a Moscú a inicios de 2014.

¿Quiénes pagaron el “estoicismo” de los manifestantes neofascistas que soportaron temperaturas de hasta menos 10 grados bajo cero, presiones y la represión de la guardia nacional ucraniana leal al presidente de la nación?

Algo más de tres meses bastaron para desbancar al poder legítimo –golpe de estado “suave” (como hoy se le conoce), golpe “mediático” de nuevo tipo consumaron la castración de la constitución y la proclamación de nuevas elecciones el venidero 25 de mayo, bajo el manto protector de la OTAN, el apoyo financiero de la UE y la exclusión de todo tipo de trato con Moscú (aún los firmados antes del golpe) de modo que el camino está expedito para el triunfo neofascista en Kiev.

Desde el 2008 Rusia estaba preocupada por las insinuaciones de los gobernantes de Kiev de comenzar un acercamiento con la UE y la OTAN. Así se lo hizo saber el embajador de EEUU en Moscú, William Burns, lo cual fue revelado por Wiki-Leaks:

Hay un olvido imperdonable del Imperialismo al diseñar esta estrategia. Lo que no debe olvidarse debiera concitar la atención de quienes niegan a deponer gobiernos, invadir países y a realizar campañas mediáticas para subvertir ideológicamente a sus contrincantes políticos, sea el país que sea.  Esta es la causa que nos provocó la meditación contenida en este ensayo. Veamos algunas de esas principales razones:

  • Nadie puede sepultar el decursar de la Historia y su memoria. Mucho menos cuando está vinculada a hechos decisivos en los destinos recientes de la Humanidad: La 2da G. Mundial; la Guerra Fría; los últimos decenios de una supuesta unipolaridad mundial y las aventuras expansionistas de imperialismo, entre otras.
  • Europa, el excampo socialista, los lazos históricos, demográficos, culturales, religiosos, antropológicos, económicos, militares y políticos no pueden desconocerse al evaluar la composición, las reacciones y el comportamiento de los pueblos que conformaron la extinta Unión Soviética.
  • Ucrania posee una composición multiétnica donde la parte este de su territorio alberga una población que representa casi el 60% del total y de la cual el 80%, en esas ciudades y aldeas, son de origen ruso y tienen fuertes lazos culturales, idiomáticos y familiares con Rusia.
  • Los vínculos económicos con Moscú pasan por la dependencia energética que tiene Ucrania del petróleo y el gas ruso. Actualmente tiene una enorme deuda contraída y está bajo la amenaza de Gasprom (el consorcio gasífero-petrolero ruso) de cortarle los suministros por no pago de la deuda. Hay un marcado flujo comercial entre ambos países miembros de la Comunidad de Estados Independientes (que hoy los neofascistas de Kiev quieren negar) con una elevada integración productiva. (Cubadebate, 2014).
  • La batalla por las conciencias se agudiza cada vez más. Más de veinte ciudades del este ucraniano están dispuesta a integrarse a Rusia, y realizan referendos y piden cambios en la constitución. Esta tendencia es rechazada por Kiev y ya se combate contra las milicias de autodefensa pro-rusas en ciudades estratégicas: Donets, Lugans, Járkov, etc. Los medios informan que ya costaron las primeras cinco víctimas la cruenta  ofensiva del ejército de Kiev contra la ciudad de Slaviansk. (Granma, 2014). En total se estiman de más de 100 las víctimas fatales y el gobierno de facto en Kiev anuncia el recrudecimiento de las operaciones en Donets amenazando con barrer la resistencia de las milicias con armas de alta precisión.
  • Desde el 2008 Moscú vigila acuciosamente la tendencia pro-occidental de Kiev. Sucesivos gobiernos mostraron interés en acercarse a la UE y a la OTAN. En tal sentido (según revelaciones de Rusia Today), informó el embajador de EEUU, William Burns lo siguiente: “Los expertos nos dicen que Rusia está particularmente preocupada por el hecho de que las fuertes divisiones que causa la cuestión del ingreso a la OTAN de Ucrania, donde una gran parte de la comunidad étnica rusa está en contra del ingreso, podrían dar lugar a una importante ruptura que implique violencia o, en el peor de los caso, una guerra civil”. (Granma, 2014).
  • Los resultados del ejercicio electoral, el pasado 25 de mayo, (con “olímpico” abstencionismo superior al 70% de los electores  y el desconocimiento del sufragio por toda la región del este del país), dieron ganador al representante de la derecha (Piotr Poroshenko) –hombre de reconocidas posiciones al servicio de EEUU,  la UE y de la OTAN, quien es además uno de los magnates más ricos de Europa, llamado “El Rey del Chocolate”- y que los grupos Neofascistas que se instalaron de facto en el gobierno ucraniano ven con muy buenos “ojos”.
  • Se recrudece la batalla mediática para presentar a Rusia como única responsable de la llamada Crisis Ucraniana, por haberse “anexado” Crimea y tener otras “pretensiones territoriales” que pudieran extenderse más allá de Ucrania.
  • Consecuencia de todo lo anterior se está produciendo la intensificación acelerada de la alianza estratégica entre Rusia y China. Se acaba de firmar el llamado contrato del siglo donde Rusia suministrará gas y petróleo al gigante asiático en aras de que este reduzca la alta polución medioambiental generada en sus minas de carbón. Y se preparan nuevos contratos en otras áreas: económicas, culturales,  militares, la transferencia de alta tecnología y en la exploración del cosmos.
  • Rusia, Belarrus y Azheirbashan funden sus fronteras y el comercio en un mercado común. Esta alianza estratégica presupone un fortalecimiento de Rusia en el área. Se prevé el ingreso de Armenia antes de que finalice el 2014.

Se impone preguntarnos de nuevo: ¿Qué se decide en Ucrania? Pudiera pensarse en una respuesta corta: El destino del pueblo ucraniano se debate entre dos polos de fuerzas que pugnan por atraerlo hacia sus respectivas áreas de influencia; esto es parte de la recomposición de fuerzas a escala global y una manifestación más de la multipolaridad que comienza a erigirse en el planeta. Es también la revitalización de las pugnas, resquemores y mutua desconfianza entre las dos superpotencia que, antaño lideraban los dos Bloques antagónicos durante la Guerra Fría.

Todo lo anterior es cierto pero una respuesta cabal nos lleva por otros derroteros del Mapa Geopolítico Mundial. Lo que acontece en Ucrania hoy es el resultado de pretéritos conflictos internos entre los elementos neonazis que germinan –como la “mala hierba”-, cuando las condiciones de crisis económica y de inestabilidad política les propicia el caldo de cultivo para que salgan de sus ocultos invernaderos de la marginación, la economía informal, las mafias, los círculos esotéricos y de fanatismo ideológicos y también religiosos. La evocación al pasado pasa por la deploración del auge del nacifascismo y aluden la necesidad del resurgimiento de un Hitler posmoderno, en pleno siglo XXI.

A este análisis endógeno del panorama social ucraniano debemos añadirle la sinergia que el mismo conforma con la Doctrina Global diseñada por Barack Obama, desde mediados de su primer mandato presidencial, conocida como: El Poder Inteligente. Esta ya ha sido probada en diversos escenarios del mapa geopolítico mundial.

La búsqueda del fortalecimiento imperial de EEUU por vías más expeditas que las guerras tradicionales son parte de la esencia de la estrategia diseñada por Obama y su cuerpo de asesores. No comprometer vidas norteamericanas conllevaba antes a enviar mercenarios a la guerra fraguada para deponer gobiernos indeseables a las potencias imperialistas de occidente. Hoy no basta con eso pues se conoce que muchos de los países atacados e invadidos son hoy ingobernables o mantienen una inestabilidad tal que obliga a la permanencia de grandes contingentes de tropas para salvaguardar la “paz” conquistada y poder dejar hacer, a las transnacionales, la depredación y el despojo de los recursos naturales estratégicos y los jugosos contratos financieros, impuestos al vencido, para “reconstruirle” el país que antes le destruyeron.

La Política Inteligente fragua golpes denominados “Suaves” o “Mediáticos”, que se preparan mediante operaciones de inteligencia y subversión ideológico-cultural a mediano y a largo plazo. Es consecuencia del desmontaje de la historia y los ejemplos de resistencia; de todos los éxitos del pasado de las fuerzas revolucionarias  (basta que sean progresista de corte moderado) y del pensamiento  de lo mejor de su intelectualidad nacional.

Luego se pasa al trabajo de terreno para la identificación de los nuevos exponentes que serán aupados como la imagen de “lo Nuevo”; del “futuro promisorio pro-occidental”; los “revolucionarios de esta época de Capitalismo Global”; los portadores de “ideas renovadoras”; la “nueva conciencia crítica de la sociedad”, y  los “protectores” frente los que se empecinan por desconocer el Nuevo Orden Hegemónico Mundial y luchan a contracorriente por la defensa de los intereses de los explotados, de los pueblos de la llamada periferia subdesarrollada, por la conquista de los derechos humanos reales y por un mundo mejor, en aras de que “las extirpes condenadas a cien años de soledad tengan una segunda oportunidad sobre la tierra” (Gabo, 1982).

No obstante, “a semejanza de su antecesor, esas estrategias han incluido e incluirán el respaldo de diversas agencias oficiales de Estados Unidos (entre ellas la USAID) a las fuerzas opositoras a los gobiernos (…), a su “satanización” a través de los medios de desinformación masiva y de los informes emitidos por el Departamento de Estado, la coerción económica y la amenaza del uso de la fuerza a través de sus despliegues militares…”. (Luis, 2010). No es casual que la OTAN esté concentrando contingente de tropas, medios de combate y aviación táctica en Polonia.

Es previsible que –como anuncian algunos medios y comentaristas-, este sea un nuevo capítulo en la estrategia imperial de cerco militar y geopolítico a las potencias emergentes: Rusia, China –abanderadas de la multipolaridad, potencias nucleares e integrantes líderes del grupo BRIC-los hechos dirán la última palabra. Aún se torna impredecible el curso futuro de los acontecimientos en torno a esta crisis prohijada por EEUU y la OTAN.

CONCLUSIONES:

El desarrollo vertiginoso de los acontecimientos políticos internacionales proporciona nuevos matices a la compleja situación que viven algunos países, en diferentes partes del mundo. Tal es el caso de Ucrania, al este de Europa, otrora República integrante de la URSS y hoy miembro de la llamada Comunidad de Estados Independientes, la cual se debate entre la recomposición de fuerzas internas a favor de la integración a la UE o a mantener estrechos vínculos con Rusia.

También la situación ucraniana es víctima de la estrategia global de dominación del imperialismo y de su doctrina de defensa de los intereses del llamado “mundo libre” occidental. En correspondencia se yergue la amenaza real de cerco geopolítico y militar a Rusia pues una Ucrania miembro de la OTAN haría realidad esa posibilidad.

En virtud de lo anterior renacen viejos prejuicios y desconfianza entre los antiguos líderes de los bloques de la llamada Guerra Fría. Y el mundo se pone muy cerca de un enfrentamiento nuclear que resultaría holocaustico para la humanidad y para todo lo vivo en la tierra. Este trabajo es una porte modesto que se une a miles de voces de denuncia de la nueva estrategia denominada Política Inteligente, diseñada por Obama, y por parar la Eutanasia Global derivada del intercambio misilístico nuclear.

FUENTES CONSULTADAS:

  1. Castro, Fidel. 2008: “El mundo medio siglo después”. Juventud rebelde, Tabloide Especial No. 1. La Habana, 2008.
  2. Castro, Raúl. 2014: Discurso por el Triunfo de la Revolución Cubana, el 1ro de enero.  Santiago de Cuba, Cuba. Periódico Granma, pág 2.
  3. Concepción, Elson. 2014: “La guerra que hay que evitar”. Periódico Granma 25 de abril de 2014.
  4. García, Márquez. 1982:”La soledad de América Latina”. Discurso de agradecimiento al recibir el Premio Nobel de Literatura.  Publicado en la web del partido de la UMCC, 14 de mayo de 2014.
  5. Guevara, Ernesto. 1964: Escritos y discursos. Editorial de Ciencias sociales, Ciudad de la Habana,  Cuba 1977. T: 8.
  6. Obama, Barack. 2010: “Discurso sobre el estado de la Unión”. El País.com 20 de enero de 2010.
  7. Suárez, Luis 2010: Obama, la máscara del Poder inteligente. Editorial Ciencias Sociales, La Habana, Cuba.

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