El 17 de diciembre: oportunidad y reto (Primera Parte)

Por MSc. Arnold Pérez Marrero, profesor Asistente. Departamento de Preparación para la Defensa. Universidad de Matanzas.

Los hechos y el propósito del presente material

La aplicación creadora del enfoque integral y sostenible para la labor educativa y político-ideológica en las universidades como Estrategia Maestra Central concibe entre sus acciones estratégicas perfeccionar la superación integral del claustro de profesores, en especial, la político-ideológica.1

Precisamente, la intención de autor es contribuir con el presente material a la superación político-ideológica de la comunidad universitaria de la Universidad de Matanzas, fundamentalmente de su claustro de profesores, en la actual coyuntura histórica de la Revolución.

El 17 de diciembre de 2014 varias noticias interrelacionadas recorrían nuestro país a lo largo y ancho de su geografía e irrumpían a la velocidad de la luz en los más disímiles lugares del mundo:

  • Los tres Héroes Cubanos que permanecían injustamente encarcelados en los Estados Unidos eran liberados, a la vez que Cuba ponía en libertad al subcontratista de la USAID que había sido juzgado y condenado en nuestro país por la realización de acciones subversivas proscritas por nuestras leyes.
  • El presidente de los EE.UU. Barack Obama reconocía públicamente el fracaso de la política aplicada por su país durante más de medio siglo para destruir la Revolución cubana;
  • Los mandatarios de ambos países informaban la decisión de restablecer relaciones diplomáticas entre los gobiernos de los EE.UU. y Cuba;
  • Barack Obama anunciaba su intención de flexibilizar el Bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los EE.UU. contra Cuba.

Ese día se estaban anunciando  los más significativos cambios en la política estadounidense de los últimos 50 años respecto a Cuba.

El trabajo pretende descifrar, desde la óptica del autor, la esencia y objetivos de los cambios en la política hacia Cuba anunciados por Barack Obama con el fin de contribuir a enfrentar con éxito los retos que nos impone el nuevo capítulo de la Batalla de Ideas iniciado el 17 de diciembre de 2014.

Motivos para el júbilo

Resulta lógico que los revolucionarios, que somos la inmensa mayoría de los cubanos, estemos entre los que han recibido con júbilo dentro y fuera de nuestro país el cambio de rumbo de la política de los Estados Unidos hacia Cuba, anunciado el 17 de diciembre de 2014 por los mandatarios de ambas naciones.

El júbilo tiene su fundamento en que  se cumplió lo prometido por Fidel: los Cinco Héroes luchadores contra el terrorismo prisioneros del Imperio volvieron. Fernando, René, Antonio, Ramón y Gerardo ya están en la Patria.

Júbilo también porque el presidente Obama ha reconocido el fracaso de la política que durante más de 50 años los EE.UU. han aplicado contra Cuba.

Júbilo, porque tanto la liberación de los últimos tres antiterroristas cubanos prisioneros injustamente en cárceles estadounidenses y el reconocimiento del fracaso de su política contra nuestro país es una victoria incuestionable, en primer lugar, del pueblo cubano que bajo la guía del Partido Comunista de Cuba y de Fidel ha sabido resistir estoicamente la furia del más poderosos imperio de todos los tiempos.  Es también una victoria de la solidaridad mundial y una muestra de los profundos cambios que se han dado en los últimos años en América Latina y El Caribe cuyos gobiernos, de manera unánime, independientemente de ideologías, han exigido a los EE.UU. respeto hacia Cuba. Cuba ha sido solidaria con las más nobles causas del mundo y como dijo Martí y reiteraba Chávez: “amor con amor se paga”.

Júbilo, porque el regreso de los Cinco ha tenido lugar en vida de Fidel y porque el reconocimiento por el gobierno de los EE.UU. del fracaso de su política brutalmente hostil contra nuestro país tiene lugar, como dijo Obama en su discurso, cuando “Cuba todavía está bajo el gobierno de los Castro”.2

También es correcto reconocer la valentía de Obama al dar este paso, pues aunque tiene el respaldo de no pocos sectores estadounidense, de la mayoría del pueblo de los EE.UU. y de los llamados cubano-americanos,  lo enfrenta a poderosos sectores que tienen otra visión del asunto y más aún, que pierden un sustancioso negocio que les proporciona millones de dólares.

 

Comprendiendo la esencia de los cambios.

No pocos, sin embargo, tanto dentro como fuera de Cuba, han recibido con demasiado júbilo el anuncio del cambio de rumbo de la política estadounidense hacia Cuba. Unos, porque creen en exceso que los EE.UU. de ahora en adelante van a dejar a Cuba que continúe tranquilamente su rumbo; otros, porque confían en que ahora sí llegó el inicio del fin de la Revolución cubana.

Para comprender este giro de la política de los EE.UU. hacia Cuba es fundamental conocer que la política exterior estadounidense se sustenta en dos tipos de factores esenciales: los persistentes y los coyunturales.

Los persistentes están vinculados a la proyección imperial que impregnaron a esa nación sus Padres Fundadores bajo el concepto de que los EE.UU. son la nación elegida para llevar “la antorcha de la libertad” por doquier. Al respecto Simón Bolívar escribió: “…los Estados Unidos…parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miserias a nombre de la libertad”3.Si en aquellos momentos la máxima aspiración de los EE.UU. era constituir un Imperio Continental Americano, esa aspiración ha ido mucho más lejos al pretender crear un imperio mundial bajo la égida de los EE.UU. Hoy en lugar de “la América”, Bolívar diría:“el mundo”.

Los factores persistentes tienen por base los denominados “intereses nacionales” de los EE.UU. que no son otros que los intereses de la clase económicamente dominante y que hoy son los intereses de las grandes transnacionales que tienen su asiento en ese país, pero como pulpos gigantescos, tienden sus tentáculos hacia todos los confines del mundo; por tanto, cada vez que uno de esos tentáculos se ve amenazado, los EE.UU. asumen que están en riesgo sus “interese nacionales” y por tanto: “su seguridad nacional” y para defender esos “intereses nacionales” los EE.UU. emplean todo su avasallador poderío económico, político y militar. Precisamente por ello es que los EE.UU. tienen más de un millón de hombres y mujeres bajo las armas -presentes en más de 130 países y en el mar-  y liderando alianzas con  muchos otros poderosos Estados del mundo, entre ellas la OTAN.

En el contexto de estos factores, Cuba, fundamentalmente por su estratégica ubicación geográfica, siempre ha sido considerada un apéndice natural de los EE.UU. de trascendental importancia para sus intereses económicos y políticos.

Estas cuestiones constituyen fundamentos básicos de la política de los Estados Unidos y no son tema de discusión. Con ellas coinciden demócratas y republicanos y los más diversos sectores de poder de ese país.

Los factores coyunturales obedecen a circunstancias del presente. La crisis económica, que ha impactado seriamente en todas las esferas de la sociedad estadounidense y el rechazo por la comunidad internacional y la opinión pública de su propio país a la política belicista de los EE.UU. son, entre otros, factores coyunturales actuales. En el caso específico de Cuba, además, han influido de manera decisiva la firme defensa por el pueblo cubano de su independencia y soberanía, el prestigio mundial alcanzado por nuestro país, el rechazo internacional y por la mayoría del pueblo estadounidense a las medidas del Bloqueo económico, comercial y financiero impuestas a nuestro país y los importantes cambios que han tenido lugar en América Latina y El Caribe.

Los factores coyunturales determinan, en correspondencia con el momento histórico concreto, las políticas y estrategias que consideran más adecuadas para lograrlos propósitos imperiales de los EE.UU.

Unos y otros factores están en la base de la decisión adoptada por el gobierno de Obama dada a conocer el 17 de diciembre de 2014.

Fidel, con su aguda visión del futuro, el 5 de diciembre de 1998 en la Plaza de la Revolución “José Martí” advertía, con 17 años de antelación, sobre este cambio de política hacia Cuba: “Aun cuando un día formalmente mejoraran las relaciones entre Cuba socialista y el imperio, no por ello cejaría ese imperio en su idea de aplastar a la Revolución Cubana, y no lo oculta, lo explican sus teóricos, lo explican los defensores de la filosofía del imperio. Hay algunos que afirman que es mejor realizar determinados cambios en la política hacia Cuba para penetrarla, para debilitarla, para destruirla, si es posible, incluso, pacíficamente; y otros que piensan que mientras más beligerancia le den a Cuba, más activa y efectiva será Cuba en sus luchas en el escenario de América Latina y del mundo. De modo que algo debe ser esencia del pensamiento revolucionario cubano, algo debe estar totalmente claro en la conciencia de nuestro pueblo,… y es la conciencia de que nunca podremos, mientras exista el imperio, bajar la guardia, descuidar la defensa.

“No podemos ignorar las realidades, y no creo que pueda perdonarse jamás nuestro pueblo, ni podría dejar de pagar un altísimo y fatal precio, si algún día se olvidara de esta realidad. Y no es que seamos pesimistas,… es que somos y tenemos que ser sencillamente realistas, y el realismo nos indica que mientras exista el imperio y mientras exista un pueblo digno en esta isla, un pueblo revolucionario en esta isla, habrá peligros para nuestra patria, a no ser que un día nos rebajemos tanto o seamos tan indignos como para renunciar a nuestra independencia, a nuestra libertad, a nuestros más sagrados y hermosos derechos”4

Por su parte, el General de Ejército Raúl Castro en el Acto por el 50 Aniversario de la Revolución llamó a los dirigentes del futuro a “que no se reblandezcan con los cantos de sirena del enemigo y tengan conciencia de que por su esencia nunca dejará de ser agresivo, dominante y traicionero”.5Este llamado, por supuesto, debe trascender a toda la sociedad cubana.

Quien lea el discurso de Obama, el comunicado de prensa de John Kerry Secretario de Estado de los EE.UU. al respecto, los editoriales del The New York Times preparando la opinión pública para el cambio y lo publicado en el sitio web de la Casa Blanca al respecto, no necesita ser un experto para comprender cuánta razón tenían Fidel y Raúl, al percatarse que Obama ha anunciado un cambio de rumbo en la política hacia Cuba, no un cambio de objetivo. El objetivo sigue siendo el mismo: destruir la Revolución y subyugar nuevamente a Cuba pero por otras vías, por las vías del llamado “Poder suave” o “Poder blando” (Softpower) que es el componente esencial de lo que el equipo de Obama ha dado en llamar “Poder inteligente” (Smart power).

En su discurso Obama dice: “Los Estados Unidos han apoyado con orgullo la democracia y los derechos humanos en Cuba a través de estas cinco décadas.  Lo hemos hecho fundamentalmente a través de políticas  encaminadas a aislar a la Isla,…Y aunque esta política ha estado enraizada en las mejores intenciones, ninguna otra nación nos ha apoyado en la imposición de estas sanciones, las cuales han tenido poco impacto,… Hoy Cuba aún está gobernada por los Castro y el Partido Comunista que llegó al poder hace ya medio siglo”.6

En el mundo en que vivimos, sobre todo en el campo de la política, iguales conceptos no siempre tienen similares concepciones y no pocas veces son deliberadamente manipulados. Los cubanos sabemos bien que Obama y los círculos de poder en los EE.UU. tienen una concepción muy particular de los conceptos democracia y derechos humanos.  El “apoyo a la democracia y los derechos humanos en Cuba” que enorgullece a los EE.UU. ha sido mediante agresiones militares, terroristas, biológicas, económicas, diplomáticas, mediáticas, intentos de asesinatos de los principales dirigentes de la Revolución y en particular de Fidel, entre muchas otras. Los  EE.UU. sienten orgullo de que el 6 de abril de 1960, el subsecretario de Estado, Lester D. Mallory escribiera la más concisa, exacta y duradera definición de los objetivos del bloqueo contra Cuba: “provocar el desengaño y el desaliento mediante la insatisfacción económica y la penuria […]  debilitar la vida económica negándole a Cuba dinero y suministros con el fin de reducir los salarios nominales y reales, provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”.7 Los EE.UU. sienten orgullo de las acciones realizadas por las organizaciones terroristas anticubanas radicadas en su territorio que en “apoyo a la democracia y los derechos humanos” han privado de la vida a más de 3 mil 500 cubanos y lesionado a más de 2 mil. Los EE.UU. sienten orgullo, porque forma parte del  “apoyo a la democracia y los derechos humanos en Cuba” de que Posada Carriles pasee libremente por las calles de sus ciudades a pesar de haber sido autor intelectual de la voladura de un avión de Cubana de Aviación con 73 personas a bordo y otros múltiples actos terroristas entre los que se destacan varios atentados contra hoteles en nuestro país en uno de los cuales perdió la vida un joven italiano y numerosos intentos de asesinato de Fidel, incluyendo el planificado para ser realizado durante un acto público en Panamá que pudo costar la vida a cientos de personas. Los EE.UU. sienten orgullo de la “Operación Peter Pan” que mediante el engaño alejó de sus padres, en muchos casos para siempre, a más de 14 mil niños cubanos y de la Ley de Ajuste Cubano que ha estimulado las salidas ilegales de nuestro país hacia el vecino del norte sin importarles que en ello le haya ido la vida a cientos de personas. Los EE.UU. sienten orgullo del “Cuban Medical Professional Parole”, un programa implementado por el gobierno de los EE.UU. desde el año 2006 para estimular que los profesionales de la salud cubanos que prestan servicios en otros países abandonen sus pacientes, que como regla están entre los más humildes de este mundo, y marchen a los EE.UU.  Por supuesto que para nada importa a Obama el terrible sufrimiento causado al pueblo cubano, pues “esta política ha estado enraizada en las mejores intenciones”. Obama parece desconocer que “de buenas intenciones está empedrado el camino del Infierno”. Tales ideas maquiavélicas parecieran inverosímiles en pleno siglo XXI. Una vez más se ratifica que los EE.UU. son capaces de recurrir a cualquier medio para lograr sus fines y después, sin escrúpulo alguno, se autodefinen líderes mundiales en pro de la democracia y los derechos humanos.

En el sitio de la Casa Blanca se puede leer: El Presidente Obama está tomando medidas para deshacerse de las políticas fallidas del pasado, y comenzar un nuevo curso de relaciones de EE.UU. con Cuba que harán participar y empoderarán a los cubanos. Las varias décadas de aislamiento entre EE. UU. y Cuba han hecho que falle nuestro objetivo de empoderar a los cubanos para construir un país abierto y democrático.”8

Reconocer el fracaso de sus políticas no está mal, pero al parecer hay quienes olvidan que los cubanos no necesitamos que nadie nos ayude a empoderarnos. En uno de los editoriales del TheNew York Times se reconoce que el dictador Fulgencio Batista había protegido los intereses comerciales estadounidenses”9 y a ese dictador – a quien el propio editorial califica de “líder”, aunque para guardar la forma, cual hoja de parra lo adjetiva “autoritario” – que, con el apoyo resuelto del gobierno de los EE.UU. había creado una poderosa maquinaria represiva, el pueblo cubano, bajo la guía de Fidel lo enfrentó y derrotó. Es el mismo pueblo que en la segunda mitad del siglo XIX sostuvo 30 años de luchas poniendo de rodillas al imperio español que puso en función de no perder a Cuba “hasta el último hombre y la última peseta” y aplicó políticas de exterminio masivo de la población como la Reconcentración aplicada por Valeriano Weyler con sus cientos de miles de víctimas; el pueblo que en la década de los 30s del siglo XX hizo huir a otro de los tiranos predilectos de los EE.UU: al dictador Gerardo Machado. Nadie tuvo que empoderarnos, lo hicimos por nosotros mismos. Pero aún más, quizás ningún pueblo en el mundo se ha empoderado tanto como el pueblo cubano cuando en defensa de su soberanía y autodeterminación ha desafiado por más de medio siglo a la potencia más poderoso de la Tierra; el pueblo que, arraigado en su historia y convicciones, al quedar solo cuando se derrumbó el socialismo europeo y el imperio lanzó sobre él toda su furia para rendirlo, no claudicó y al precio de enormes sacrificios siguió y sigue adelante.

En el sitio de la Casa Blanca también se puede leer: “En determinados momentos, esta política de larga data de EE.UU. en relación con Cuba provocó un aislamiento regional e internacional de nuestro país, restringió nuestra capacidad para influenciar el curso de los acontecimientos en el hemisferio occidental…”10

Si bien es cierto que al menos se reconoce que quienes quedaron aislados en el intento de aislar a Cuba fueron los EE.UU., sin el menor rubor plantean que ello restringió su capacidad “para influenciar el curso de los acontecimientos en el hemisferio occidental…” Claro, el gran imperio tiene que dictar el curso de los acontecimientos en cualquier parte del mundo y en particular en este hemisferio, su “patio trasero”, que se les ha ido de las manos y no lo pueden permitir.

Ello forma parte de su afán hegemónico, como resultado del cual los dirigentes de los EE.UU. reiteradamente proclaman a su país como “líder mundial”. En una breve introducción realizada por el Presidente Obama a la Estrategia de Seguridad Nacional trazada por su administración y dada a conocer el 27 de mayo de 2010 y que consta tan solo de tres cuartillas, en cuatro ocasiones se refiere al liderazgo mundial de EEUU.11 Por su parte, la Señora Clinton, entonces Secretaria de Estado de los EE.UU., en una intervención en el Instituto Brookings referida a esa estrategia el propio día, en 7 oportunidades se refirió al liderazgo de EEUU12. Más recientemente, en mayo de 2014, en la academia militar de West Point, Obama afirmaba: “… Estados Unidos es y sigue siendo la única nación indispensable. Eso es cierto en el siglo pasado y será cierto en el siglo que venga” y añadía: “Con cada fibra de mi ser creo en el excepcionalismo de Estados Unidos”. “Pocas veces Estados Unidos ha sido más fuerte respecto al resto del mundo”. “Estados Unidos siempre debe dirigir en el escenario mundial”. “La interrogante a la que nos enfrentamos —la interrogante a la que cada uno de ustedes se enfrentará— no es si Estados Unidos será líder, sino cómo dirigiremos…”13

Por su parte, en el comunicado de prensa, John Kerry plantea: “Este nuevo curso… no está basado en un acto de fe, sino en la convicción de que es la mejor manera de… promover los intereses de seguridad nacional de los Estados Unidos en las Américas…”,14

Queda claro, pues, que el nuevo enfoque del “líder mundial” persigue retrotraernos a la época en que los EE.UU. imponían sus dictados no solo a Cuba, sino a todos los pueblos y gobiernos de “Nuestra América”.

En uno de sus editoriales el The New York Times se quejaba de que “… los diplomáticos estadounidenses (de la Sección de Intereses de los EE.UU. en La Habana) tienen pocas oportunidades de salir de la capital para interactuar con el pueblo cubano y su acceso a los dirigentes de la isla es muy limitado”.15Por lo que aspiran a que al restablecerse las relaciones diplomáticas sus funcionarios puedan ampliar exponencialmente la labor subversiva que actualmente realiza la SINA. En este aspecto no debemos olvidar que la Estrategia de Seguridad Nacional aprobada por Obama en mayo de 2010 le concede especial importancia a la diplomacia en función de los “intereses nacionales” de los EE.UU.  “Nuestra seguridad – dice el documento – depende también de diplomáticos que puedan actuar en todo rincón del mundo, desde las grandes capitales a los lugares más peligrosos”.16Cuba conoce bien sobre la actuación de los diplomáticos estadounidenses, cuando sus dictados eran ley que había que cumplir sin objeción alguna, lo cual por fortuna se eliminó para siempre después del Primero de Enero de 1959.No por gusto, el General de Ejército Raúl Castro Ruz al clausurar el período de sesiones de nuestro parlamento el 20 de diciembre de 2014 decía: “Compartimos la idea de que puede abrirse una nueva etapa entre los Estados Unidos y Cuba, que se inicia con el restablecimiento de relaciones diplomáticas, las cuales deberán estar basadas en las Convenciones sobre Relaciones Diplomáticas y Consulares que regulan la conducta de las Misiones Diplomáticas y Consulares y de sus funcionarios”.17

Mientras John Kerry en el comunicado de prensa refiere que: “En el futuro, un enfoque crítico en nuestro creciente involucramiento será el de seguir trabajando para que el Gobierno de Cuba concrete avances en el respeto por los derechos humanos y la promoción de reformas democráticas en Cuba”18; en el sitio de la Casa Blanca se reitera lo que es bien conocido por los cubanos: Los EE.UU., violando las más elementales normas del derecho Internacional, dedican decenas de millones de dólares anuales para financiar las actividades subversivas contra Cuba incluyendo el financiamiento de la contrarrevolución interna: “El congreso de EE. UU. – se dice en el sitio-financia la programación de la democracia en Cuba… La administración continuará implementando programas de EE. UU. enfocados en promover el cambio positivo en Cuba, y fomentará reformas en nuestro compromiso de alto nivel con los funcionarios cubanos.”19

El anhelo de Félix Varela de querer ver  a Cuba “…tan Isla en política como lo es en la naturaleza…”20 logrado a partir del Primero de Enero de 1959 quieren arrebatárnoslo.

Continuará

Citas:

1. Objetivos de trabajo de la organización para el año 2015. Ministerio de Educación Superior. La Habana, 24 de septiembre de 2014. Editorial Universitaria Félix Varela. Pag. 19.

2. Barack Obama. Discurso sobre las relaciones con Cuba. Juventud Rebelde. Edición digital. 18 de Diciembre del 2014. www.juventudrebelde.cu/…/discurso-del-presidente-barack-obama-sobre.

3. Simón Bolívar. Documentos. Casa: colección de literatura latinoamericana. La Habana. 2005. Pág. 315.

4. Fidel Castro Ruz. Discurso en el acto en conmemoración del XXXII aniversario del desembarco del “Granma” y de la fundación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, y la proclamación de ciudad de La Habana Lista para la Defensa en la Primera Etapa. Plaza de la Revolución. 5 de diciembre de 1998. http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1988/esp/f051288e.html

5. Raúl Castro. Discurso en el Acto Central por el 50 aniversario de la Revolución. Santiago de Cuba. 1ro. de enero de 2009. http://www.cuba.cu/gobierno/rauldiscursos/2009/esp/r010109e.html

6. Barack Obama. Discurso sobre las relaciones con Cuba. Juventud Rebelde. Edición digital. 18 de Diciembre del 2014. www.juventudrebelde.cu/…/discurso-del-presidente-barack-obama-sobre.

7. Bruno Rodríguez Parrilla. Discurso en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Nueva York, 13 de noviembre de 2012. http://www.cubadebate.cu/especiales/2012/11/13/canciller-cubano-en-onu

8. Sitio Web de la Casa Blanca “Un nuevo rumbo para Cuba”. www.whitehouse.gov/issues/foreign-policy/cuba-politica.

9. The New York Times. La economía cubana en una encrucijada. Página de opinión. Editorial. 14 de diciembre de 2014.NYTimes.com

10. Sitio Web de la Casa Blanca “Un nuevo rumbo para Cuba”. www.whitehouse.gov/issues/foreign-policy/cuba-politica.

11. Introducción del presidente Obama a la Estrategia de Seguridad Nacional.   http://www.america.gov/esp.

12. Discurso de la secretaria Clinton sobre la Estrategia de Seguridad de Nacional. http://www.america.gov/esp.

13. Barack Obama. Discurso en la Academia West Point. 28 de mayo de 2014.    Red Voltaire

14.John Kerry Secretario de Estado. Declaración de Prensa. Washington, DC.17 de diciembre 2014. spanish.havana.usint.gov/

15. The New York Times. Tiempo de acabar el embargo a Cuba. www.nytimes.com/2014/10/…/tiempo-de-acabar-el-embargo-de-cuba.html

16. Resumen de la Estrategia de Seguridad Nacional.      http://www.america.gov/esp

17. Raúl Castro Ruz. Discurso en la clausura del IV Período Ordinario de Sesiones de la VIII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en el Palacio de Convenciones, el 20 diciembre de 2014. Periódico Granma digital.

18. John Kerry Secretario de Estado. Declaración de Prensa. Washington, DC.17 de diciembre 2014. spanish.havana.usint.gov/

19. Sitio Web de la Casa Blanca “Un nuevo rumbo para Cuba”. www.whitehouse.gov/issues/foreign-policy/cuba-politica.

20. Félix Varela. Obras. Cultura Popular, La Habana. 1997. Tomo II,  Pág. 200.

21. Tabloide. VI Congreso del Partido Comunista de Cuba. Información sobre el resultado del Debate de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución. Mayo de 2011. Pág. 3

22. Barack Obama. Discurso sobre las relaciones con Cuba. Juventud Rebelde. Edición digital. 18 de Diciembre del 2014. www.juventudrebelde.cu/…/discurso-del-presidente-barack-obama-sobre.

23. José Martí. Obras Escogidas en tres tomos. Ciencias Sociales. La Habana. 1992. Tomo II. Pág. 485.

24. Félix Varela. Obras en tres tomos. Editorial Cultura Popular. La Habana. 1997. Tomo I. Pág. 436.

25. Raúl Castro Ruz. Discurso en la clausura del IV Período Ordinario de Sesiones de la VIII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en el Palacio de Convenciones, el 20 diciembre de 2014. Periódico Granma digital.

26. Barack Obama. Discurso sobre las relaciones con Cuba. Juventud Rebelde. Edición digital. 18 de Diciembre del 2014. www.juventudrebelde.cu/…/discurso-del-presidente-barack-obama-sobre

27. Ibídem

28. Ibídem

29. The New York Times. Un canje de presos con Cuba. http://www.nytimes.com/2014/11/03/opinion/un-canje-de-presos-con-cuba.html

30. Barack Obama. Discurso sobre las relaciones con Cuba. Juventud Rebelde. Edición digital. 18 de Diciembre del 2014. www.juventudrebelde.cu/…/discurso-del-presidente-barack-obama-sobre

31. Raúl Castro Ruz. Discurso en la clausura del IV Período Ordinario de Sesiones de la VIII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en el Palacio de Convenciones, el 20 diciembre de 2014. Periódico Granma digital.

32. Barack Obama. Discurso sobre las relaciones con Cuba. Juventud Rebelde. Edición digital. 18 de Diciembre del 2014. www.juventudrebelde.cu/…/discurso-del-presidente-barack-obama-sobre

33. Resumen de la Estrategia de Seguridad Nacional.      http://www.america.gov/esp

34. Ibídem

35. Ibídem

36. Ibídem

37. Barack Obama. Discurso sobre las relaciones con Cuba. Juventud Rebelde. Edición digital. 18 de Diciembre del 2014. www.juventudrebelde.cu/…/discurso-del-presidente-barack-obama-sobre

38. John Kerry Secretario de Estado. Declaración de Prensa. Washington, DC.17 de diciembre 2014. spanish.havana.usint.gov/

39. Minrex. EcuRed.http://www.ecured.cu/index.php/MINREX

40. Carlos Marx y Federico Engels. Manifiesto del Partido Comunista. Obras escogidas en dos tomos. Editorial Progreso. Moscú. 1971.  Tomo I. Pág. 32.

41. Constitución de la República de Cuba. Editorial Félix Varela. La Habana. 2006. Pág. 6.

42. VI Congreso del Partido Comunista de Cuba. Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución. Pág. 9

43. Barack Obama. Discurso sobre las relaciones con Cuba. Juventud Rebelde. Edición digital. 18 de Diciembre del 2014. www.juventudrebelde.cu/…/discurso-del-presidente-barack-obama-sobre

44. Sitio Web de la Casa Blanca “Un nuevo rumbo para Cuba”. www.whitehouse.gov/issues/foreign-policy/cuba-politica.

45. Barack Obama. Citado por Fidel Castro. Navegar contra la marea. 2008. www.cubadebate.cu/reflexiones-fidel/2008/12/…/navegar-contra-marea.

46. Carlos Marx y Federico Engels. La ideología alemana. Editora Política. La Haban. 1979. Pgs. 48 y 49.

47. Joseph Nye citado por Manuel R. Torres Soriano. El poder blando:¿una alternativa a la fuerza militar? Política y Estrategia, Nº 100, 2005.España. http://www.upo.es/export/portal/com/bin/portal/upo/profesores/mrtorsor/profesor/

48. Joseph Nye citado por José Martín Brocos Fernández. “SoftPower” como estrategia de dominio e imposición cultural. Revista Arbil No.100.http://www.arbil.org/100broco.htm

49. Nicolás Maquiavelo. El Príncipe. www.elaleph.com.

50. Manuel Freytas. Guerra de Cuarta Generación. 2009. Sitio web IARNoticias.

51. Estado Mayor del Ejército de los EE.UU. Circular de Entrenamiento  No. 18-01. Washington, DC, 30 de noviembre de 2010: “La Guerra No Convencional de las Fuerzas Especiales”. www.cubadefensa.cu

52. Frei Betto. El papel del educador en la formación política de los educandos. Editorial Félix Varela. La Habana. 2014. Pág. 6

53. Fidel Castro Ruz. www.cubadebate.cu/reflexiones-fidel/2008/09/19/los-vicios-virtudes

54. José Martí. Obras Escogidas en tres tomos. Ciencias Sociales. La Habana. 1992. Tomo II. Pág. 30

55. José Martí. Obras Escogidas en tres tomos. Ciencias Sociales. La Habana. 1992. Tomo II. Pág. 188

56. José Martí. Obras Escogidas en tres tomos. Ciencias Sociales. La Habana. 1992. Tomo II. Pág. 500.

57. Barack Obama. Discurso sobre las relaciones con Cuba. Juventud Rebelde. Edición digital. 18 de Diciembre del 2014. www.juventudrebelde.cu/…/discurso-del-presidente-barack-obama-sobre

58. José Martí. Obras Escogidas en tres tomos. Ciencias Sociales. La Habana. 1992. Tomo III. Pág. 14.

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