Bolívar y Martí en la Revolución Latinoamericana.

Por el Dr. Roberto Andrés Verrier Rodríguez, Profesor de Mérito de la Universidad de Matanzas.

Gerhard Masur, en su Biografía sobre Simón Bolívar, señala en el Prefacio de su obra:

“Bolívar se me parece como una de las principales figuras del Siglo XIX y como una de las personalidades más grandes de todos los tiempos. Hay ciertos principios por los que vivió y en lo que yo también creo: que la libertad es un  valor en sí misma; que es mejor morir por la libertad que vivir en la esclavitud: que la organización política de la libertad tiene su expresión en la democracia, pero que la democracia debe hallar el equilibrio entre las exigencias de la libertad y los de la estabilidad y la eficacia, o se produciría la anarquía; que los problemas internacionales deben encontrar su solución en una liga de pueblos libres que reviste la agresión con la fuerza de las armas y dirima las controversias entre sus miembros, a través de su tribunal de justicia. Esta es la esencia del credo político de Bolívar”.

El pensamiento político de Bolívar está contenido en el Manifiesto de Cartagena y en la Carta de Jamaica, en la que expresaba su visión continental hispanoamericana: su teoría revolucionaria,  sobre la unidad de los pueblos libres de América. De esa idea surgía La Gran Colombia, en Julio de 1822, que era la unión de Venezuela, Nueva Granada y Quito.

Su pensamiento internacionalista se puede recordar en un fragmento de su participación en el Congreso Peruano en 1823, allí Simón Bolívar expresaba:  Los soldados“ libertadores que han vencido desde El Plata, el Maule, el Magdalena y el Orinoco, no volverán a su Patria, cubiertos de laureles, pasando por arcos triunfales, llevando por trofeos los pendones de Castilla… Vencerán y dejarán libre al Perú, o todos morirán, yo lo prometo”

Según escribió Emilio Roig de Leuchsenring en “Cuba y Puerto Rico”, “ Desde su carta de Jamaica, Bolívar tiene ya puesto su pensamiento en Puerto Rico y Cuba, como pueblos a los que debía alcanzar también su acción emancipadora: ¿No son americanos estos insulares? ¿No son vejados?, ¿No desean su bienestar? Y cuando en 1826 convoca el Congreso de Panamá entre las instrucciones que dio a los plenipotenciarios del Perú, y que fueron aceptados por Colombia, figuraba el libertar del dominio de España las islas de Cuba y Puerto Rico, y una vez logrado esto,  dejar a sus habitantes que eligiesen si deseaban gobernarse por sí mismos o agregarse a alguno de los Estados hispanoamericanos; pero a este generoso propósito hicieron los Estados Unidos oposición decidida, negándose resueltamente a todo intento de independencia a favor de ambas islas, y apoyando la continuación del dominio de España en ellas”

El Héroe Nacional Cubano, Martí, señalaría: “Así, de hijos en hijos, mientras la América viva, el eco de su nombre resonará en lo más viril y honrado de nuestras entrañas”: por eso, por su ejemplo, por ese internacionalismo en el pensamiento de Bolívar, Máximo Gómez, un dominicano lucharía al lado de los cubanos por nuestra independencia, el cubano Santacilia, lucharía al lado de Benito Juárez, por la de México, en la expulsión de las fuerzas del Emperador Maximiliano; un polaco, Carlos Roloff se enrolaba en las luchas cubanas, un norteamericano, Henry Reeve, pelearía al lado de los patriotas cubanos; un argentino, Ernesto Che Guevara lucharía al lado de los humildes, de la justicia, en Guatemala, Cuba, África,  Bolivia, por la libertad de ellas y de América.

En su Carta de Jamaica, Bolívar señalaba: “Seguramente la unión es lo que nos falta para completar la obra de nuestra generación… mas esta unión no nos vendrá por prodigios divinos, sino por efectos sensibles y esfuerzos bien dirigidos”

Es decir, que Bolívar lo que proclamaba era el camino de las armas, liberarse del yugo opresor y después unirse; en la Carta escribió: “El suceso coronará nuestros esfuerzos, porque el destino de la América se ha fijado irrevocablemente  a la liberación nacional de cada nación”.

 Cada Nación de América lograba su libertad, menos las Islas de Cuba y Puerto Rico, esta última aún no lo ha logrado. Se debe recordar los versos de Lola Rodríguez de Tió: “Cuba y Puerto Rico son/ de un pájaro las dos alas/ Reciben flores y balas en el mismo corazón”, por esas razones, Cuba, que alcanzó su verdadera Independencia el 1 de Enero de 1959, continúa la lucha al lado de los hermanos puertorriqueños, siguiendo la prédica martiana.

Emilio Roig, en su escrito ya señalado: “Cuba y Puerto Rico”, plantea: “Cuando José Martí al llegar por primera vez a Cayo Hueso el 25 de diciembre de 1891 logra poner de acuerdo a las diversas agrupaciones revolucionarias cubanas y a otros destacados patriotas separatistas, a fin de constituir una sola organización que preparase y dirigiese de nuevo la guerra independentista en Cuba, cuenta desde los primeros momentos con las emigraciones cubanas y puertorriqueñas, y al redactar las Bases del Partido Revolucionario Cubano, establece en su artículo primero que éste “ se constituye para lograr con los esfuerzos reunidos de todos los hombres de buena voluntad la independencia absoluta de la Isla de Cuba, y fomentar y auxiliar la de Puerto Rico”, bases que fueran aprobadas el 5 de Enero de 1892 y proclamadas el 10 de abril de ese año, por patriotas cubanos y puertorriqueños”.

En La Carta de Jamaica, Bolívar expresa: “El velo se ha rasgado; ya hemos visto la luz y se nos quiere volver a las tinieblas; se han roto las cadenas, ya hemos sido libres, y nuestros enemigos pretenden de nuevo esclavizarnos. Por lo tanto, la América combate con despecho; y rara vez la desesperación no ha arrastrado tras sí la victoria”. Bolívar se refería a las alianzas que estaban haciendo las naciones europeas, pretendiendo de nuevo esclavizar las naciones liberadas.

Martí escribió en Nuestra América: “Estos tiempos no son para acostarse con el pañuelo a la cabeza, sino con las armas de almohada, como los varones de Juan Castellanos: las armas del juicio, que vencen a las otras. Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedras  Y esas ideas son las que precisamente imperan hoy en nuestra América, la unidad contra el vecino del Norte, por la verdadera liberación de América, por su unidad, como era la visión de Bolívar y de Martí.. y sigue expresando Martí en Nuestra América: “Ya no podemos ser el pueblo de hojas, que vive en el aire, con la copa cargada de flor, restallando o zumbando, según la acaricie el capricho de la luz o la tundan o talen las tempestades; los árboles se han de poner en fila, para que no pase el gigante de las siete leguas, es la hora de la marcha unida y hemos de andar en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes… A los sietemesinos sólo les faltará el valor, los que no tienen fe en su tierra son hombres de siete meses. Porque les falta el valor a ellos, se lo niegan a los demás”

 Ese pensamiento era el de Bolívar y de Martí, es la hora del recuento y de la marcha unida y cómo dijera Camilo Cienfuegos:  ”Ya tiemblan los pocos tiranos que quedan dispersos en nuestro Continente” Algún día tendrán que rendirles cuenta a sus pueblos, como ocurrió en Cuba y está ocurriendo en otros pueblos de América.

Vemos en el pensamiento de Bolívar, en su Carta de Jamaica y de Martí, en Nuestra América. Sus intereses internacionalistas, no tan solo liberar a los pueblos del yugo español, sino sus ideas de unir a los pueblos de este continente; así señalaría Bolívar: “Yo deseo más que otro alguno ver formar en América la más grande nación del mundo, menos por su extensión y riquezas que por su libertad y gloria”.

Mary Ruiz de Zárate en su obra del Bravo a la Patagonia, señala: “Pero no nos habla Martí, como tampoco Bolívar – tan admirado por él – de la Patria Única, Soñaba el apóstol con las patrias unidas por comunidad de intereses espirituales, económicas y sociales”. Y en el prólogo de esa obra plantea: “Como quería Martí en Nuestra América, es hora ya de que sepamos a quiénes debemos esta gran Patria común que, como subrayara Fidel Castro en la Tierra del Fuego – con motivo de su visita a Chile en 1971 – se expande en arco unitario y multinacional, desde Cuba hasta las fronteras australes del Continente”.

En relación con las Repúblicas y los imperios señalaba Bolívar: “El distintivo de las pequeñas repúblicas es la permanencia; el de las grandes es vario, pero siempre se inclina al imperio. Casi todas las primeras han tenido una larga duración; de las segundas sólo Roma se mantuvo algunos siglos, pero fue porque era república la capital y no lo era el resto de su dominio, que se gobernaba por leyes e instituciones diferentes

En muchos fragmentos de la Carta de Jamaica, escrita por Bolívar, en  Nuestra América, por Martí, se encontrará la unidad del pensamiento político de esos dos grandes de América, porque en definitiva, la Revolución de La América es una sola, la inició Bolívar, Sucre, San Martín, Hidalgo, Morelos, Juárez; la continuaron Martí, Gómez. Betances, Albízu, Sandino, Fidel, Che Guevara, Chávez… Y surgió ahora Evo Morales… Es la continuación de una lucha de más de dos siglos y continuará hasta que se logre la total independencia de los pueblos de Nuestra América.

Bolívar caló muy hondo en el pensamiento, en el ideal de Martí, que más de una vez escribiría fragmentos sobre el ideal de Bolívar, antiimperialista, internacionalista, entre lo que decía: “Dícese Bolívar, y ya se ve delante el monte al que, más que la nieve, sirve el encapotado jinete de corona; ya el pantano en que revuelven, con tres repúblicas en el morral, los libertadores que van a rematar la redención de un mundo” “Pero así está Bolívar en el cielo de América, vigilante y ceñudo, sentado aún en la roca de crear, con el inca al lado y el haz de banderas a los pies; así está él, calzadas aún las botas de campaña, ¡ porque Bolívar tiene que hacer en América todavía” “Quien tenga patria, que la honre, y quien no tenga patria que la conquiste”

Hoy la Revolución Bolivariana liderada por Hugo Chávez continúa la lucha del Libertador: la verdadera Independencia de Venezuela, de América y le está siguiendo Evo Morales, por Bolivia…

En Patria, Nueva York, el 31 de Octubre de 1893, escribiría de nuevo Martí, entre sus fragmentos sobre “La Fiesta de Bolívar”:  “Otros lo ven muerto, casi sin ropa que ponerse, en el espanto de la caída, al borde de la mar: Los cubanos lo veremos siempre arreglando con Sucre, la expedición, que no llegó jamás, para libertar a Cuba”

En los Tres Héroes. En La Edad de Oro, Martí hablaba con los niños y jóvenes de América, de quién y cómo era Bolívar y decía, después que expresaba que había ido un viajero ante la estatua del Libertador: “El viajero hizo bien, porque todos los americanos deben querer a Bolívar y a todos los que pelearon con él porque la América fuese del hombre americano… esos hombres son sagrados: Bolívar de Venezuela, San Martín del Río de La Plata… Un negro generoso lo ayudó cuando ya no lo quería ayudar nadie, volvió un día a pelear, con trescientos héroes, con los trescientos libertadores. Libertó a Venezuela, libertó a la Nueva Granada, libertó al Ecuador, libertó al Perú. Fundó una nación nueva, la nación de Bolivia… Bolívar no defendió con tanto fuego el derecho de los hombres a gobernarse por sí mismos, como el derecho de América a ser libre… Murió pobre y dejó una familia de pueblos”.

Como señala Francisco Pividal en “Bolívar”: “Un Revolucionario de nuestro tiempo”, reconoce ese pensamiento político y de acción en el Libertador: Los principios de solidaridad internacional, militante y combativa, a favor de los pueblos sojuzgados se comprenden mejor y se precisan sus alcances cuando se toma, como punto de referencia histórico, el pensamiento y acción de Simón Bolívar”.

En carta a Patricio Campbell, fechada el 5 de agosto de 1829, Bolívar le decía: “Los Estados Unidos parecen destinados por providencia para plagar la América de miserias a nombre de la libertad”

BIBLIOGRAFÍA.-

_ Bolívar, Simón. La Carta de Jamaica. Kingston, Jamaica, 6 de Septiembre de 1815

_  Casa de Las Américas. Tres Documentos de Nuestra América. La Habana, Cuba, 1979

_ Martí, José Nuestra América. El Partido Liberal . México, 30 de Enero de 1891 Estados Unidos y América Latina, Págs. 60 – 76. Obras Completas. Patronato del libro Popular 1961, Año de la Educación

_ _ _ _ _ Simón Bolívar. Discurso pronunciado en la Velada de la Sociedad Literaria Hispanoamericana el 28 de octubre de 1893, publicado en Patria Nueva York, el 4 de noviembre de 1893. Páginas Escogidas, Tomo I Ediciones Políticas. Instituto del Libro, La Habana, 1968 Págs. 231-240.

_ Masur Gerhard. Simón Bolívar. Editorial Grijalbo. Biografías Gandesa. México DF 1960.

_ Pividal Padrón, Francisco

    . Bolívar: Un Revolucionario de Nuestro Tiempo- Granma, La Habana, 5 de septiembre de 1979

_ Roig de Leuchsenring, Emilio. Cuba y Puerto Rico. Año 58 No 38 de septiembre de 1966. Páginas de Bohemia. Ediciones Políticas. Editorial de Ciencias Sociales, La habana, 1989.

_ Ruiz de Zárate, Mary.

. Del Bravo a la Patagonia. Secretaría de Trabajo Ideológico. Comisión    Nacional de Historia UJC. Instituto Cubano del Libro, La Habana, 1973

_ Verrier Rodríguez, Roberto Andrés.

. Bicentenario del Natalicio de Simón Bolívar, El Libertador. Periódico Girón, Matanzas, 4 de Agosto de 1983

. Cuba y Puerto Rico en la Estrategia Bolivariana. Material de Apoyo para los Equipos de Estudio Cuba Solidaria e Internacionalista. Periódico Girón, Matanzas, 25 de mayo de 1984.

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