El León de Oriente.

Mayor General del Ejército Libertador de Cuba José Marcelino Maceo y Grajales

 Por el Dr. C. Eduardo Torres Alpízar

Hoy cinco de julio es una fecha significativa para dos pueblos hermanados por la sangre, y por la lucha común por defender su soberanía frente a dos de los más poderosos imperios de la historia. Hoy se cumplen 200 años del Bicentenario de la Independencia de Venezuela, y el 115 aniversario de la caída en combate del más temerario de los miembros de la “tribu heroica”, el Mayor General José Maceo y Grajales, “El León de Oriente”.

Hace uno días dediqué un artículo a su hermano querido, el Mayor General Antonio Maceo. Sin embargo, aquel post estaba motivado por un motivo de fuerza mayor. Un miembro de la derecha española, había mentido, tergiversando la historia y haciendo una valoración muy poco veraz de la figura del “Titán de Bronce”. Sin embargo hoy, en homenaje a su caída, escribiré acerca de la figura de aquel, que murió en la Loma del Gato, porque fiel a su costumbre de marchar a la vanguardia al frente de sus tropas, recibió un impacto de bala de fusil en su cabeza.

El General José era bravo entre los bravos, y famoso por sus hazañas entre todos los cubanos. Solo su hermano Antonio, pudo someterlo a castigos disciplinarios cuando era oficial de bajo rango, y solo él personalmente podía retirarle la penalidad. Todavía se discute acerca de quien era el mejor tirador de nuestro Ejército; si él, o el General Vidal Ducasse. Sus contemporáneos cuentan acerca de cómo era capaz de derribar en pleno vuelo una paloma disparando con un Winchester 44, o como en la oscuridad de la noche podía hacer blanco en un enemigo guiándose por el más ligero ruido, o el imperceptible sonido de su voz.

Como jinete no tuvo igual entre los mambises. Y de su valor solo decir que era un Maceo, un hijo de Mariana y Marcos, con eso basta. Cuando Antonio Maceo en el combate de Peralejo, casi culmina la guerra de Cuba, al derrotar las tropas mandadas personalmente por el Capitán General, Arsenio Martínez Campos, la victoria no fue completa. A pesar de la muerte del General de Brigada español Fidel de Santocildes, el General en Jefe hispano logró escapar. El “Titán de Bronce” se quejaba ese día, – Si José hubiese estado conmigo, Martínez Campos no se nos escapa.

El General José fue uno de los soldados de la Patria, que más anécdotas y leyendas generó en su devenir por la historia. El historiador cubano Abelardo Padrón en su libro “El General José” recogió parte de la memoria histórica relacionada con el héroe. Fue combatiente de nuestras tres guerras de independencia. Por Cuba sufrió prisión, destierro, y fue herido más de 15 veces en combate hasta el desenlace fatal.

Pero como dijo el Apóstol, aquél a quien José quería como a un hermano, y a quien regaló el caballo que cabalgaba, cuando Martí cayó como él quería, “de cara al sol” en Dos Ríos: “La muerte no es verdad, cuando se ha cumplido bien la obra de la vida”. El General José Maceo, “El León de Oriente”, es simiente de la Cuba nueva que hoy avanza hacia el futuro de independencia que él soñó.

Tomado de El Blog de Edu

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