Reflexiones en torno a la vigencia de la necesidad histórica del Partido Comunista de Cuba (Segunda Parte).

 Por el Dr.C. Alfonso Alonso Fránquiz. Profesor del Departamento de Marxismo y Miembro de la Dirección del Comité del PCC en la UMCC.

Algunas de las obras principales de Marx y Engels contienen el análisis de la necesidad histórica de los Partidos Obreros (que posteriormente comenzaron a llamarse Partidos Socialdemócratas). Son los textos relacionados con la fundamentación de la necesidad, la importancia, el contenido, el carácter y las vías de la Revolución Social (Socialista) que deberá tomar el poder político, sustituir las bases del régimen burgués y comenzar la edificación de la 1era fase de la Formación Económico-Social Comunista –FESC-, etapa histórica compleja y difícil (en buena medida aún desconocida para quienes la emprenden y que no está exenta de errores, retrocesos  y desviaciones dada la envergadura de las profundas transformaciones que en ella tiene lugar), y que no puede ser medida en pocos años. Esta etapa comienza con el triunfo político de los trabajadores (cuyo núcleo principal lo conforman los asalariados), en estrecha alianza con todas las fuerzas sociales progresistas de cada país. (6).

La precedencia de esta Revolución está en las luchas de liberación nacional; en las batallas por avances democráticos, aún en los marcos del Capitalismo; en los logros que va alcanzando la sociedad civil, sus ONG, los movimientos estudiantiles, de intelectuales, etc. En el esfuerzo por conformar un gran frente de lucha que se oriente hacia los cambios revolucionarios de la sociedad es una de las tareas que fundamentan la necesidad de los Partidos Comunistas. Ser la vanguardia política de este gran movimiento de masas, educar a los obreros y demás componentes progresistas de la sociedad, el desarrollo de un programa de lucha y de transformaciones alrededor del cual se agrupen las masas es tarea de estos Partidos. Por una u otra vía (pacífica o no pacífica) se accederá al poder político.

Es lógico que a este paso lo anteceda un proceso en el cual un movimiento político de amplio espectro ideológico, con reclamos muy concretos y con un fuerte arraigo popular, democrático-nacional, agrario, con reclamos particulares de los pueblos originarios (como en Bolivia), con contenidos religiosos o culturales particulares, etc. Es la dialéctica de lo general y lo particular manifestándose en el curso de los acontecimientos que producen virajes históricos en el desarrollo de la humanidad.

Marx y Engels, aún cuando abordaron los temas prácticos de la conformación, la estrategia y las tácticas de lucha de estas vanguardias políticas,  no tuvieron tiempo para profundizar en cada uno de ellos. Y la dinámica de las transformaciones transicionales del Capitalismo Premonopolista al Monopolista provocó, después de la 2da Internacional, que muchos de estos Partidos Obreros Socialdemócratas fueron infectándose de elementos oportunistas y revisionistas que mellaron el filo revolucionario de las ideas marxistas, comenzándose un proceso de reflujo revolucionario, de pactos con Partidos Burgueses y de programas reformistas que ponderaban los avances tecnológicos de la entrada del Capitalismo en su fase Imperialista. Fue en este escenario de reflujo de la vanguardia revolucionaria, sobretodo europea, que aparece Lenin y su inefable contribución a la teoría y la praxis de la Revolución socialista y del Partido marxista que debe conducirla.(7).

En virtud de todo lo anterior fue que nos propusimos reflexionar en torno a la importancia histórica del surgimiento del Partido de Nuevo Tipo fundado por V. Ilich Lenin. Ya para entonces se había celebrado el 1er Congreso del POSDR en Minsk (1898); pero no fue hasta 1903, en su 2do Congreso, en que adquirió plenitud y cuerpo teórico. Mucho de que allí ocurrió, y los fundamentos de lo que se trató, quedó recogido en la obra de Lenin: “Un paso adelante, dos pasos atrás”, escrito ése mismo año. Veamos tan sólo algunos de los principios rectores que revolucionaron la actuación política de los llamados entonces Partidos  Obreros y Socialdemócratas, que ya venían agrupándose  en la llamada 2da Internacional, celebrada en 1889 y que contó con la presencia de F. Engels.

  • El carácter de “Nuevo Tipo” surge basado en el Principio de la Selectividad de su Membrecía. Estos no serían Partidos de Masas. Ello tiene lugar cuando cada aspirante a ingresar a sus filas es sometido a un proceso de avalamiento y de investigación de sus cualidades revolucionarias, de la firmeza de su trayectoria política y ciudadana y de su conducta moral.
  • El principio de Voluntariedad: Todos los optantes a miembros de este partido expresan su más absoluto apego al carácter voluntario de su ingreso, y permanecen en éste hasta tanto no consideren lo contrario, presentando su solicitud de desactivación.
  • El principio de Incondicionalidad: Este principio constituye un pilar esencial en la disciplina del partido “de nuevo tipo”, cuya esencia revolucionaria se basa en una férrea disciplina, en la obligatoriedad del cumplimiento de todo lo acordado y en la incondicionalidad del militante a asumir complejas y riesgosas misiones y responsabilidades, en muchas de las cuales la cuota de sacrificio personal es muy alta e incluso le puede costar persecuciones policiales, cárcel, tortura, privaciones para su familia y puede ser eliminado físicamente por sus adversarios políticos o sus agentes a sueldo de la burguesía. A su vez, el Partido tiene el deber de velar por la pureza de sus filas, la firmeza ideo-política de sus miembros y por una férrea disciplina, como ya apuntamos anteriormente. Por ello la fortaleza del Partido no está tanto en el factor numérico, sino en la firmeza, cualidades y unidad de su membrecía.
  • El  principio del Centralismo Democrático: Este es el principio rector de la vida partidista en los Partidos de Nuevo Tipo, concebidos por Lenin. Veamos su contenido esencial:
  1. Todos los cargos son elegidos por la mayoría y de abajo hacia arriba.
  2. Todos los organismos inferiores se subordinan a las decisiones de los organismos superiores.
  3. Todos los cargos pueden ser revocados cuando la mayoría de los militantes, en cada una de las instancias, así lo consideren.
  4. La  minoría se subordina a las decisiones de la mayoría. Por esta razón, todos los asuntos se llevan a votación y se trabaja por acuerdos tomados en diferentes instancias y tipos de reuniones. Se debe tener en cuenta el más amplio democratismo en las discusiones. Nadie está facultado para coaptar las opiniones personales de sus miembros. Las discusiones deben ser francas y abiertas, imperando el espíritu crítico y autocrítico entre los militantes. Una vez llevado un punto a votación todos deben cumplir, por igual, las decisiones adoptadas.
  5. La instancia superior del Partido es el congreso. Este puede revocar cualquier decisión tomada, a cualquier nivel, entre un congreso y otro.
  6. El principio de la Fidelidad: Este es la piedra angular de la misión revolucionaria de los Partidos de Nuevo Tipo en la defensa de los intereses de la clase obrera, de todos los trabajadores  y del pueblo y la nación al cual representan. La fidelidad a la causa revolucionaria y a la política trazada por el Partido y las orientaciones de sus dirigentes son capaces de generar el heroísmo colectivo que ha caracterizado a estos partidos, siempre que sus direcciones no se hayan desviado de los principios rectores del M.L.
  7. El Principio del Internacionalismo: Su fundamento está claro para nuestros militantes y nuestro pueblo. Ser solidarios es saldar nuestra deuda de gratitud con los demás pueblos y partidos que abrazan las causas más justas: La batalla contra la explotación de clase; la lucha contra la pobreza, las injusticias y la falta de oportunidades, el analfabetismo la insalubridad; la batalla por la preservación de la vida humana y la del planeta en su conjunto son algunos de sus componentes más notorios en el siglo XXI.
  • Hay que añadir que en nuestro caso somos depositarios de lo positivo de la tradición M-L latinoamericana y también de la historia del 1er Partido comunista fundado por Mella y Baliño en 1925 en Cuba. Con aciertos y errores dicho partido condujo las luchas de una parte importante de nuestro pueblo por la justicia social y el enfrentamiento al hegemonismo yanqui. Luego del triunfo revolucionario se gesta una nueva vanguardia política, se produce la fusión de las tres fuerzas revolucionarias: el mov. 26-7, el directorio estudiantil y el partido M-L. Esa fuerza en el poder trazó la estrategia de la edificación socialista con el apoyo del otrora Sistema Socialista Mundial (SSM) liderado por la URSS. Nuestro pequeño país pasó a desempeñar un prominente papel en el llamado 3er Mundo. La obra educacional, cultural, deportiva, de justicia social e igualdad de oportunidades para desplegar las potencialidades del ser humano comenzaron a materializarse en Cuba durante los años 60-80 del siglo pasado. Se empezó una estrategia de desarrollo económico del país basado en la diversificación de sus producciones y proyectar un curso agro-industrial  con el apoyo tecnológico, financiero y mercado seguro del SSM. Y de su Consejo de ayuda mutua económica (CAME). Ya hemos descrito, al inicio de este ensayo, algunas de las consecuencias para Cuba del derrumbe del SSM y la desintegración de la Unión Soviética.

1 comentario en “Reflexiones en torno a la vigencia de la necesidad histórica del Partido Comunista de Cuba (Segunda Parte).

  1. Profe, muy interesante su artículo, sobre todo los principios y su expresión en la sociedad cubana y en el quehacer del partido. Gracias por mantenernos actualizados. saludos profesora Caridad García R

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