Los últimos 38 días de Martí en Cuba

Por el Dr. Roberto Andrés Verrier Rodríguez

Cuando Martí cae en combate en Dos Ríos, el 19 de Mayo de 1895, tenía 42 años, 3 meses y 21 días de vida. De ese tiempo, sólo estuvo en su Patria amada 19 años, 1 mes y 17 días, es decir, que residió o estuvo en la misma, en montañas y llanos, el 45 % de su corta, pero rica existencia.

En su intenso periplo por tierras de Europa, América Latina, el Caribe y la estancia de varios años en el Norte revuelto y brutal, que tanto los desprecia, como él expresara, durante el período de su emigración obligatoria, formaba la recia personalidad, al revolucionario más radical de su época.

Por el análisis que hizo de las causas que provocaron el fracaso de la Guerra de los Diez Años, la Chiquita y otros fracasados intentos de insurrecciones, trabajó intensamente y une a los cubanos, a los patriotas del 68 y la Chiquita, a los viejos mambises con los pinos nuevos, para lograr la independencia de la Patria amada, constituir la República, con todos y para el bien de todos. Labora intensamente y funda el Periódico Patria el 14 de Marzo de 1892. Martí hace de Patria el órgano de difusión de las ideas libertarias del pueblo cubano y ejerce influencia determinante en la conciencia de éste. Patria difundió las ideas, educó políticamente, atrajo aliados políticos, aglutinó y organizó las fuerzas del pueblo emigrado y sirvió de cohesión con los que estaban en Cuba.

En un proceso desarrollado durante tiempo, logra la Proclamación del Partido Revolucionario Cubano, el 10 de Abril de ese propio año de 1892 y él resultó elegido como Delegado y Benjamín Guerra como secretario, por todos los Clubes Revolucionarios y se da a la tarea de reiniciar la lucha por la independencia de Cuba y ayudar a la de Puerto Rico. Ya Martí trabajaba con los grandes patriotas del 68 en la preparación, organización e inicio de la Guerra Necesaria.

El fracaso de Fernandina, en el mes de Enero de 1895, no amilanó a los revolucionarios para el inicio de esa Guerra. El Delegado del Partido Revolucionario Cubano firmó la Orden de Alzamiento y embarcaba para Santo Domingo, donde vivía Máximo Gómez, Montecristi y allí firman los dos el «Manifiesto del Partido Revolucionario Cubano al Pueblo de Cuba», que fue el Programa, la Bandera de lucha de la Revolución., el 25 de Marzo de l895, ya había comenzado la lucha armada en varios lugares de Cuba, principalmente en la parte Oriental de Cuba e intentos en Ibarra y Jaguey, en la Provincia de Matanzas, el 24 de Febrero, como estaba programado.

Los principales comprometidos embarcaban para Cuba; Martí avisaba a Antonio Maceo y le pedía que llegara a Cuba en una uña o en un leviatán. Desembarcan los principales Jefes Mambises, en dos grupos: Maceo con Flor Crombet desembarca por Duaba, costa norte de Baracoa, el l de Abril; Martí Gómez y otros, por Playitas de Cajobabo, al sur de Baracoa, el 11 de Abril de ese año.

II.- DESARROLLO

En su Diario de Campaña de «Cabo Haitiano a Dos Ríos», Martí va describiendo minuciosamente y a veces en forma lírica, los acontecimientos del viaje y de sus últimos 38 días gloriosos en el suelo patrio. Por el Diario de Gómez, también se conocen muchos detalles de esa estancia.

El 9 de Abril, se embarcaban hacia Cuba Martí, Gómez y otros patriotas; salían de Cabo Haitiano, el día 10, amanecen en Inagua, izan velas, a las 11

«Pasamos rozando a Maisí, y vemos la farola. Yo en el puente… bajan el bote. Llueve grueso al amanecer… Salas rema seguido… Llevo el remo de proa… Paquito Borrero y el General ayudan de popa. Nos ceñimos los revólveres… Arribamos a una playa de piedra, La Playita ( Al pie de Cajobabo ) … Ladeando un sitio, llegamos a una casa, dormimos cerca, por el suelo. ( 1: 348 (

Martí acababa de llegar a la Patria, para incorporarse a la lucha que había organizado por la Independencia y que había estallado de nuevo, el 24 de Febrero de ese año 1895.Comenzaban sus últimos días de maravillosa existencia por la libertad de Cuba y auxiliar a la de Puerto Rico. Se interna el grupo por las montañas de Baracoa y señala en su Diario el día 13:

«Quedamos, pues, solos y desamparados, en el punto antes indicado, a las orillas ya internas en las montañas de Baracoa, del río Carateré. La noche lóbrega y triste, ha caído sobre estas profundidades solitarias»

Ya el día 13 comenzaron a llegar otros revolucionarios, les llevan comida; otros mmás aparecen de parte del Comandante Félix Ruenes, Jefe de las Fuerzas Sublevadas, poniéndose a las órdenes de ellos. Gómez en su Diario, escribe:

«… le damos cita para mañana a «Vega Batea» y pasamos la noche en la cueva del templo ya con el problema resuelto. Desde el día 6 de Febrero que Martí se me reunió en Montecristi no hemos cesado un solo instante de estar bajo la ruda influencia de las más diversas vicisitudes. Nunca días más accidentados» (2)

Martí escribía el día 14:

«Día Mambí.- Salimos a las 5. A la cintura cruzamos el río, y recruzamos por él – bayas altas a la orilla. Luego a zapato nuevo, bien cargado, la altísima loma de yaya de hoja fina, majagua de Cuba y cupey, de piña estrellada… Comemos naranja agria… Qué dulce Loma arriba. Subir lomas hermana hombres… Descanso en el campamento… De pronto hombres… ah hermanos.- … abrazos. Todos traen rifles, machete. Revólver… ( 1: 348 – 349 )

Y salen de nuevo, loma abajo, con su carga, Martí en la avanzada, sin quejas ni lamentos; el camino por donde iban los libertadores era difícil, trepando por montañas largas, empinadas, cruzando y recruzando ríos, marcha fatigosa y cargados, caminando con grandes esfuerzos, por lo que Gómez escribió:

«Nos admiramos los viejos guerreros acostumbrados a estas rudezas, de la resistencia de Martí, que nos acompaña sin flojeras de ninguna especie, por estas escarpadísimas montañas… Martí, al que suponíamos más débil por lo poco acostumbrado a las fatigas de estas marchas, sigue fuerte, sin miedo» ( 4: 77 Tomo XXV)

El día 15, el Maestro recoge en su Diario:

«Amanecemos entre órdenes… De mañana,,, frangollo, el dulce de plátano y queso, y agua de canela y anís caliente… Al caer la tarde, en fila la gente, sale a la cañada el General, con Paquito, Guerra y Ruenes… Nos permite solos a los 3 . Me resigno mohino . ¿ Será algún peligro? Sube Angel Guerra llamándome, y el Capitán Cardoso. Gómez, al pie del monte, en la vereda sombreada de plátanos, con la cañada abajo, me dice, bello y enternecido, que aparte de reconocer en mí al Delegado, el Ejército Libertador, por él su Jefe, electo en Consejo de Jefes, me nombra Mayor General. Lo abrazo. Me abrazan todos…»

El 18 de Abril, Gómez recoge en su Diario, la proclamación de Martí como Mayor General del Ejército Libertador. La prensa estuvo en los campos de Cuba Libre desde 1868 y cuando Martí desembarcaba por Playitas, ya estaba «Patria» representada, pues Martí era su corresponsal de guerra en los campos de Cuba; iría animoso, orgulloso de esa misión. En su Diario de Campaña y cartas, deja apuntes para futuros reportajes de guerra. Al amanecer del 15 de Abril, a 4 días de su llegada, escribe carta a Benjamín Guerra y Gonzalo de Quesada, responsables de Patria en Nueva York:

«Ustedes anhelarán conocer los detalles de nuestra llegada, que hoy es por tiempo de dar, como de callarlos mientras la tentativa estaba aún en riesgo… La dicha era el único sentimiento que nos poseía y embargaba. Si hay que publicar, com pongan el relato vivamente, con lo que va dicho… No ha venido el Herald: noto cierta irregularidad en el envío de todo periódico de New York ; Patria, que se publica semanalmente no viene sino un número o dos de cada vapor… » ( 3: 269 – 270 )

El 17 de ese mes, escribe:

«La mañana en el campamento… detrás la noche.- Libertad en lo azul – me entristece la impaciencia. Saldremos mañana. .. Escribe cartas… «( 1: 351 )

El 18 señala:

» A las 9 y media salimos, Despedida en la fila – Gómez lee las promociones. El Sargento Puerto Rico dice: «Yo muero donde muera el General Martí»…Por altas lomas pasamos seis veces el río Jobo… Subimos la recia loma de Pavano y en la cumbre la vista de naranja de china. Por la cresta subimos…» ( 1: 251 )

Y va describiendo toda la belleza de la naturaleza, de los accidentes geográficos, del comportamiento y actitudes de los hombres. El día 21 de ese mes escribe:

«A las 6 salimos con Antonio, camino de San Antonio… Pero qué triste noticia: ¿Será verdad que ha muerto Flor, el gallardo Flor?» ( 1: 252 )

Y siguen subiendo , divisando el río Sabanalamar y acampan a la otra orilla. Nuevos amigos, hermanos de lucha y sigue escribiendo:

«Vi hoy la yaguama, la hoja fénica que estanca la sangre, y con su mera sombra beneficia al herido: machuque bien las hojas y métalas en la herida; que la sangre se seca. Las aves buscan su sombra…Noticias. No será… ah Flor ( 1 : 253 )

De nuevo se quejaba de la muerte de Flor Crombet, aquel bravo que él seleccionó para traer una de las expediciones y por la que Antonio Maceo estuvo molesto con él un buen tiempo. El día 25 fue una jornada de guerra, en su Diario escribió:

«A monte puro vamos acercándonos, ya en lasa garras de Guantánamo… A las 11 redondo tiroteo… Qué bonito es un tiroteo de lejos, dice un niño – Más bonito es de cerca, dice el viejo… El tiroteo se espesa… y ya han visto entrar un muerto y 25 heridos… Dije en carta a Carmita. » En el camino mismo del combate nos esperaban los cubanos triunfadores; se echan de los caballos abajo; los caballos que han tomado a la guardia civil. Se abrazan y nos vitorean; nos suben a caballo y nos calzan la espuela»¿Cómo no me inspira horror, la mancha de sangre que vi en el camino Ni la sangre a medio secar, de una cabeza que ya está enterrada, con la cartera que le puso de descanso un jinete nuestro? Y al sol de la tarde emprendimos la marcha de victoria, de vuelta al campamento…» ( 1: 354 )

Así continuaba esa larga jornada, recogidas sus impresiones en el hermoso Diario de Campaña, que nos dejara para siempre y que hoy podemos estudiar Que tremenda formación tenía nuestro Apóstol y que es un paradigma, vivo ejemplo para la formación de valores en la juventud, en las nuevas y viejas generaciones de cubanos; por eso está vigente en el Programa de Estudios Martianos. En ese mes el grupo de Gómez y Martí andaban por las lomas de Baracoa, en busca del General Antonio Maceo. El 2 de Mayo escribía:

«… nos habíamos ido a la hamaca, cuando llega, con caballería de Zafi, el corresponsal del Herald, George Eugene Bryson. Con él trabajo hasta las 3 de la mañana» ( 1: 356 )

Ese mismo día envía correo a Patria:

«Al Herald escribimos por su demanda manifiesto» y acompaña el documento titulado: «Al New Herald», donde expresa, junto a Gómez las razones, composiciones y fines de la Revolución, el cual salió publicado en Patria, el 3 de Junio, en la Sección Cuba Libre» ( 3: 272 )

El 2 de Mayo acrecienta sus informaciones desde el Cuartel General en Campaña. Ese día, carta con noticias de la guerra y otras sucesivas, Ese mismo día aparece en Patria una nota:

«Martí vive, y hoy más que nunca los cubanos debemos estar en nuestro. Aún hemos de ser más explícitos, pronto hemos de ver las letras queridas del apóstol ejemplar, y «Patria» se complacerá en enaltecer de nuevo esta resurrección gloriosa» ( 3:

277 – 278 )

Cerca de Baracoa, en otra carta, Martí aclara:

«De cuanto digan nada publiquen que pueda denunciar el camino que trajimos ni a los que nos sirvieron». – Pero recomienda efusivamente – «Si hay que publicar, pongan el relato vivamente… si hay que publicar… háganlo, es gran cosa vivir entre hombres en la hora de su grandeza…» – y agrega al final – «… el periódico es la vida».( 3: 273 )

El no podía vivir sin la letra impresa, con la pluma a cuestas y el revólver al cinto El día 3 de Mayo continúa el trabajo con Bryson:

«Trabajo el día entero, en el Manifiesto del Herald y más para Bryson» – Y el 4 de Mayo: «Se va Bryson… el consejo de guerra de Masabó. Violó y robó… Masabó ha muerto valientemente… ¿ Cómo me pongo Coronel? ¿ De frente o de espalda De frente. En la pelea era bravo ( 3: 356 – 357 )

Ese mismo día el Generalísimo Máximo Gómez escribía a Gonzalo de Quesada:

«Marchamos para el Centro. A los cubanos que no desmayen. Tenemos un mundo de trabajo. Es de prisa; Martí no descansa escribiendo para Patria. Adiós. Gómez » ( 3: 272)

Maceo, ante la insistencia del Generalísimo y el Delegado, se dirige en busca de ellos y los cita para encontrarse el 4 de Mayo. Ese propio día, impaciente por encontrarse, Martí escribía a Maceo informándole que llegarían después de las 12, despidiéndose «Hasta mañana, pues, en lo que tendrá gusto grande, su José Martí»

En camino hacia el encuentro, las fuerzas de José Maceo, con Gómez y Martí, encuentran a las de Antonio Maceo:

«… Unos jinetes, Maceo con un caballo dorado, en traje de holanda gris; ya tiene plata la silla, airosa y con estrellas. Salió a buscarnos porque tiene a su gente en marcha: al Ingenio cercano a Mejorana» ( 4: 80 Tomo XXV )

El 5 de Mayo de 1895 se reunían los Tres Grandes Generales del Ejército Libertador; Martí también como Delegado del Partido Revolucionario Cubano, en el Ingenio La Mejorana. Desde 1886 no se reunían los 3. Revisaban la situación, la militar y la constitución del Gobierno. El debate se desarrolló con energía… Se ponen de acuerdo, a pesar de algún resentimiento de Maceo, por Martí confiar a Flor Crombet la expedición y Maceo, bajo su mando, veamos parte de lo que Martí escribía en su Diario:

«Maceo y Gómez hablan bajo, cerca de mí; me llaman a poco, allí, en el portal: Que Maceo tiene otro pensamiento de gobierno: una junta de los Generales con mando, por sus representantes, – y una Secretaría General: – la patria, pues, y todos los oficios de ella, que crea y anima el Ejército como Secretaría del Ejército. Nos vamos a un cuarto a hablar. No puedo desenredarle a Maceo la conversación : Pero Ud. se queda conmigo o se va con Gómez » y me hablan, cortándome las palabras, como si fuese yo la continuación del gobierno leguleyo, y su representante. Y en tono herido – «los quiero – me dice – menos de lo que lo quería» – por su reducción a Flor en el encargo de la expedición, y gasto de sus dineros. Insisto en separarnos ante los representantes que se reúnan a elegir gobierno. No quiere que cada Jefe de Operaciones mande el suyo, nacido de su fuerza; él mandará los 4 de Oriente: «… dentro de l5 días estarán con Ud. -. Y serán gentes que no me las pueda enredar allá el sabio Martí» … me hiere, y me repugna; comprendo que he de sacudir el cargo con el que se me intenta marear, de defensor ciudadanesco de las trabas hostiles el movimiento militar. Mantengo rudo el Ejército, libre, – y el país, como país y con toda su dignidad representado. Muestro mi descontento de semejante indiscreta y forzada conversación, a mesa abierta, en la prisa de Maceo por partir. Qué va a caer la noche sobre Cuba, y ha de andar seis horas. Allí, cerca, están sus fuerzas; pero no nos lleva a verlas… «Por ahí se van Uds.» «… Y así, como echados, y con ideas tristes, dormimos » (4: 80-82 TOMO XXV )

Escribió el Maestro el día 5, las del día 6 faltan las cuartillas entre la 28 y la 31, según la numeración ( 4 ) lo que ha dado lugar a muchas especulaciones. Esa noche Gómez escribía en su Diario:

«Después, y como a eso de las cuatro de la tarde nos condujo a las afueras de su campamento, en donde pernoctamos solos y desamparados, apenas escoltados por 20 hombres bisoños y mal armados » ( 4: 78 TOMO XXV )

Martí y Gómez se sintieron molestos por la decisión de Maceo, pero al día siguiente, cuando iban hacia Bayamo, tropiezan con el campamento de Maceo; éste los hace entrar; los clarines llaman a los soldados, al entrar a caballo los tres: Martí, Gómez y Maceo, pasan ante las tropas formadas y al frente los Generales José Maceo y Jesús Rabí; los Coroneles Garzón, Quintín Banderas y lo más granado de la juventud de Oriente, aclamando con entusiasmo a los tres héroes; eran 3 000 hombres preparados por Antonio Maceo, en 15 días. El General Gómez recogía en su Diario:

«Nuestra amarga decepción quedó curada con el entusiasmo y el respeto con que fuimos recibidos y vitoreados por aquellas tropas» ( 2 )

La última colaboración de Martí a Patria, es del 9 de Mayo, desde Altagracia, Holguín y que aparece publicada el 10 de Junio:

» A Gonzalo de Quesada y Benjamín Guerra: A reserva de más larga carta que pronto podré escribirles desde Manzanillo ansioso ya con más premura que los de las leguas continuos y los sucesos, de poder guiarlos conforme a un plan rápido y general les pongo estas líneas ya en tierras de Holguín, tan nuestras como cuanto he visto y con sus 500 hombres armados, oyendo hablar al fervoroso Miró y al abnegado Rafael Manduley, brillante e impetuoso en Holguín. Vamos a Masó venimos de Maceo. Que entusiasta revista la de los 3000 hombres de a pie y a caballo que tenía a las puertas de Santiago de Cuba Qué erguido en su caballo el valiente Rabí Qué lleno de triunfo y de esperanzas Antonio Maceo Y nosotros hasta hoy paseamos salvos la comarca. …Les hubiera enternecido el arrebato del campamento de Maceo y el rostro resplandeciente con que me seguían de cuerpo en cuerpo los hijos de Santiago de Cuba. Gómez organizando enérgico. Mi fatiga será grande y haré cuanto en este campo glorioso puedan Cuba y Ustedes esperar de mí… El más tierno cariño de su José Martí» ( 3: 276 – 277 ).

Estaba lograda la unidad de los Tres Grandes; se desvanecía cualquier duda que existiera entre ellos. Los tres continuaban luchando intensamente por la libertad de Cuba, de la Patria amada, por los planes y proyecciones que habían soñado, para hacer de la Isla una República: «Con todos y para el bien de todos». En su Diario, Martí escribía ese mismo día 9 de Mayo:

«Un detalle, Presidente me han llamado, desde mi entrada al campo, las fuerzas todas, a pesar de mi pública repulsa, y a cada campo que llego, el respeto renace, y cierto suave entusiasmo de general cariño, y muestras del goce de la gente en mi presencia y sencillez.- Y al acercarse hoy uno: Presidente, y sonreír yo: «No me le digan a Martí Presidente: díganle General: él viene aquí como General: No me digan Presidente» «Y quién contiene el impulso de la gente, General, le dice Miró, eso le nace del corazón a todos» «Bueno: pero él no es Presidente todavía: es el Delegado » – callaba yo – y noté el embarazo y desagrado en todos y en algunos como el agravio» ( 1: 364 )

Al día siguiente, el 10 de Mayo escribe:

«… Y cuando Gómez dice: » Pues lo tienen a usted bueno con lo de Presidente. Martí no será Presidente mientras esté yo vivo; y enseguida » Porque yo no sé que le pasa a los Presidentes que en cuanto llegan se echan a perder, excepto Juárez, y eso un poco y Washington».- Bello, animado, se levanta y da dos o tres brincos, y el machete le baila en la cintura: «Eso será a la voluntad del pueblo y murmura: «Porque nosotros, – me dijo otra vez acodado en mi mesa con Pacheco, – hemos venido a la Revolución para ser hombres y no para que nadie nos ofenda en la dignidad de hombre»

( 1: 365 )

Estaba bien claro el pensamiento de Gómez, Martí era el Delegado del Partido Revolucionario Cubano, el General, el que había organizado toda la preparación para reiniciar la lucha por la independencia de la Patria

En todo su recorrido por el campo cubano, desde que desembarcó, Martí describió la naturaleza ay explicaba el uso de cada hierba, planta, árbol, con un conocimiento amplio de la flora cubana y su relación con la medicina verde, En su diario, inmerso en el regodeo lírico de la naturaleza cubana: Martí deja interesantes muestras de su preocupación por la medicina verde. Señala el remedio que los campesinos orientales ponían en su práctica para disolver la capacidad del cristalino, que llamaban «nube» y que conocemos hoy como catarata; escribía que la sabina, olorosa como el cedro, da sabor y eficacia medicinal al aguardiente; que el te de yagruma es bueno para el asma; se refería al agua de hojas de guanábana, que era pectoral bueno y cocimiento grato, que él utilizaba para su afección bronquial.

El 9 de Mayo describe el vasto paisaje del río amado y desborda líricamente el tratamiento paisajístico, como elemento estético y las características botánicas y describe:

«El dagame que da flora más fina, amada de la abeja… el ateje de copa alta y menuda, de parásitos y curujeyes, el caiguarán, el palo más fuerte de Cuba… el almácigo, de piel de seda… el jigue duro, de negro corazón para bastones y cáscara de curtir, el jubiabán, cuyas hojas, capa a capa vuelven raso el tabaco… «( 1: 361-362 )

Describe otros árboles y en especial rectifica el nombre de la yamagua, que estanca la sangre. La última alusión a la medicina verde cuando dice:

«Artigas, al acostarnos pone grasa de puerco sin sal sobre una hoja de tomate y me cubre la boca del nacido «

Martí no hacía más referencias en su Diario sobre esta situación; su labor independentista era fundamental. El 17 de Mayo era el último día .que escribía en el Diario:

«Gómez sale, con los 40 caballos, a molestar el convoy de Bayamo. Me quedo escribiendo con Garriga y Feria, que copian las Instrucciones Generales a los Jefes y Oficiales – conmigo doce hombres, bajo el Teniente Chacón, con tres guardias, a los tres caminos, y junto a mí, Graciano Pérez, Roselío, en su arrenquín, con el fango a la rodilla, me trae en su ajaba de casa, el almuerzo cariñoso: «Por usted doy mi vida» «… está muy turbia el agua crecida del Contramaestre, – y me trae Valentín un jarro hervido en dulce, con hojas de higo» ( 1: 365 – 366 ).

Esta era su última anotación en el Diario. El 18 escribía su carta inconclusa a su amigo y hermano Manuel Mercado, en el que dejaba el mensaje antiimperialista, prediciendo lo que acontecería en el 98, que los Estados Unidos se extendieran por Las Antillas, por América, por el Mundo, porque Martí vivió en el monstruo y le conocía las entrañas y sabía que, el Norte revuelto y brutal despreciaba a los pueblos de América. El

19 de Mayo, el Generalísimo Máximo Gómez escribía en su Diario:

«A la Vuelta Grande, en donde encuentro al General Bartolomé Masó con más de 300 jinetes – y Martí y mis ayudantes. Pasamos un rato de verdadero entusiasmo. Se arengó a la tropa y Martí habló con verdadero amor y espíritu guerrero, ignorando que el enemigo venía marchando por mi rastro y que la desgracia preparaba a nosotros, y para Martí, la más grande… Dos horas después nos batíamos a la desesperada con una columna de más de 800 hombres, a una legua del campamento, en Dos Ríos» ( 2 )

Nadie supo con certeza el momento en que quizás, por decisión propia, Martí y el joven Angel La Guardia caen temerariamente en la emboscada. Martí moría combatiendo por la Independencia de la Patria, en ala Guerra que él organizó, preparó y se incorporó con verdadero calor patriótico, con amor patrio, como él escribiera en su poema Abdala:

Oh, qué dulce es morir, cuando se muere

Luchando audaz por la Patria ( 4: 40 a 56 )

Cómo recogía Patria la muerte del apóstol. Cuando es confirmada su muerte, Patria se apresura a notificar la triste noticia. Esta aparece escueta. Se insertaba un suelto, conciso, escalofriante, dramático:

«ULTIMA HORA». «Al entrar en prensa el presente número recibimos la cruel certidumbre de que ya no existe el Apóstol ejemplar, el Maestro querido, el abnegado José Martí. Ha caído como un soldado» ( 3: 213 )

Después de la muerte de Martí, Patria caía en manos de elementos que se aliaron a la idea de que Estados Unidos mediatizara la victoria Independentista. Dejaba de existir Patria, igual que el Partido Revolucionario Cubano, que fueran fundados por Martí en 1892, con el objetivo de divulgar, organizar, preparar. Iniciar la Guerra Necesaria, la lucha por la Independencia de la Patria y auxiliar a la de Puerto Rico. En Dos Ríos, cayó el Apóstol, el Maestro, el Héroe, el Poeta. El Soldado, también se desplomaba el Periodista, en función de Corresponsal de Guerra del Periódico por él fundado: «Patria».

Y qué escribió el Diario de La marina, enemigo de la Independencia de Cuba, de los criollos cubanos, sobre la muerte de Martí. Veamos el artículo publicado el miércoles 22 de Mayo de 1895, a los 3 días de caer gloriosamente en combate el Maestro:

«GOLPE CERTERO: «Ha caído para siempre Martí, el jefe civil, la cabeza pensante y delirante del movimiento separatista, en los instantes en que unido a Máximo Gómez, muerto también probablemente, disponíase a pasar el río Cauto con dirección a Victoria de las Tunas y el Camaguey, para intentar la sublevación de esta última provincia, que con tanta sensatez se mantiene en actitud hostil a la mal denominada causa de la independencia de Cuba»

«La noticia oficial no deja espacio a la duda, pues afirma que el cadáver

de Martí ha sido recogido por nuestras tropas e identificado, cayendo además en nuestro poder las armas y la correspondencia del titulado Presidente de la República Cubana»

«Rudo, rudísimo es el golpe que acaba de sufrir la insurrección separatista, y que, sin duda, precipitará el advenimiento de su termino, pues aún habiendo sido Martí un ejemplar típico del soñador político, y como todos los utopistas desavenido con la lógica de la realidad y del buen sentido, era, no obstante, la única personalidad intelectual que se destacaba entre sus correligionarios; por lo cual a todos dominaba y arrastraba, y la que mejor simbolizaba, en el actual período, el ideal separatista.»

«Su muerte representa un gran quebranto para la causa de los enemigos de la Madre Patria y por eso mismo, un suceso fausto para cuantos peninsulares o insulares, confundimos en una sola idea la felicidad de Cuba y la soberanía de España».

«Hecho de armas glorioso el realizado por la columna del Coronel Sandoval, bajo la inspiración del General Salcedo, es en efecto, como asegura este bizarro soldado, de resultado político de gran trascendencia. Por la gloria, pues de nuestras armas, y por la trascendencia de ese resultado, enviamos a aquellos bravos nuestro aplauso patriótico más entusiasta, y a la nación y al país nuestra modesta, pero calurosa enhorabuena» ( 5: 47 ).

Martí cae en combate, como soñó, de cara al sol. Los cubanos no pudieron rescatar su cuerpo. Después sucederían los cinco enterramientos de sus restos, el priumero en el Cementerio de Remanganaguas, en una fosa, el 20 de Mayo, por las tropas españolas. Cuando se supo que ese cuerpo era el de Martí, se exhumó el cadáver y se traslada rumbo a Santiago de Cuba. El segundo, se realiza en el nicho 134, galería sur, en el Cementerio Santa Ifigenia, costeado por los propios soldados españoles, el duelo lo realizaba el propio Coronel Ximénez de Sandoval y expresó:

» Pues señores: lo despediré yo solo, ya que el difunto no tiene parientes ni amigos»

Un nuevo nicho mejorado, templete de estilo Jónico servía de tumba al Apóstol, a partir del 24 de Febrero de 1907. Presente su hijo José Martí y Zayas Bazán. El 8 de Septiembre de 1947, se traslada su cadáver al retablo de los Héroes y el Quinto, cuando se trasladan sus restos a la actual, una Tumba digna para el Apóstol, después de rendirle honores en caja sellada en el Gobierno Provincial de Santiago. Presentes sus sobrinos, hijos de su hermana Amelia ( 6: 4 a 7 )

III.- CONCLUSIONES.-

Martí No alcanzaba su anhelado tesoro: La Independencia, la Libertad de la Patria, ni a presenciar los sucesos del 98 y que él atinadamente predecía. Desde las Bases del Partido Revolucionario Cubano, proclamadas el 10 de Abril de 1892, escribió ordenar una guerra breve, de triunfo rápido; calificó de importancia el equilibrio americano, de acuerdo con la posición geográfica de la Isla, cuando señala esta ubicación como el fiel de América, el fiel del mundo; que la Independencia de las Antillas, sería garantía del honor de la República del Norte, pues Martí había detectado la tendencia expansionista de los Estados Unidos.

Cuando Martí se refería a la Independencia de Cuba y ayudar a la de Puerto Rico, pensaba que no son sólo dos islas las que se iban a equilibrar, sino era un mundo lo que se trataba de equilibrar. «Un error en Cuba es un error en América, es un error en la humanidad moderna. Quien se levanta hoy con Cuba se levanta para todos los tiempos» ( 7 : 138 – 143 )

El Maestro, en su carta a su amigo y hermano Manuel Mercado, escrita en la víspera de su caída en combate en Dos Ríos, entre otras cosas refería:

«… ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país y por mi deber… de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan con esa fuerza más sobre nuestras tierras de América… impedir que en Cuba se abra, por la anexión de los imperialistas de allá y los españoles, el camino que se ha de cegar y estamos cegando, de la anexión de nuestra América, al norte revuelto y brutal que los desprecia… Viví en el monstruo y le conozco las entrañas y mi honda es la de David… Bryson me contó su conversación con Martínez Campos al fin de la cual le dio a entender a éste que sin duda, llegada la hora, España preferiría entenderse con los Estados Unidos a rendir la Isla a los cubanos ( 8: 14 – 17 )… Sé desaparecer. Pero no desaparecerá mi pensamiento…»

Y así fue real, no desapareció su pensamiento, hoy más que nunca, permanece vivo su pensamiento, activo, dinámico, en la obra de la Revolución, en su política interna e internacional.

Esas causas y otras, anunciadas por el Maestro en otros documentos, como se señala a través de la ponencia, anunciadas por el Maestro, fueron las causas de los sucesos del 98, la intervención grosera yanqui, cuando ya Cuba le tenía ganada la Guerra a España.

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