La partida física de Armando Hart Dávalos.

Armando Hart Recibe la Orden José Martí de manos de Raúl

Por el Dr. C. Alfonso Alonso Franquiz

Ha partido hacia la insondable inmortalidad histórica uno de los dirigentes revolucionarios más lúcidos, batallador incansable por la justicia social, por el rescate de la eticidad de la causa revolucionaria nacional y a escala mundial, un intérprete fecundo de la vida y la obra de José Martí -nuestro héroe nacional- de una fidelidad a los principios del Marxismo Leninismo y la búsqueda de de la viabilidad histórica de nuestra revolución , así como la lucha común de los pueblos por un Mundo Mejor, hombre de vasta cultura, nobleza de espíritu, sensibilidad humana, trato cordial y una enorme cantidad de martianas ideas bullendo en su mente.

Hart es un arquetipo de revolucionario que atalayó el papel que deben desempeñar los pueblos en la historia, en la defensa de sus anhelos de clase, y en la defensa de la identidad nacional. Pocos como él se preocuparon por escudriñar el alma de la patria, beber de la autenticidad de lo cubano, y sacar lo universal de la condición humana que nos refleja de cara al mundo del siglo XXI.

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Notas de la Conferencia “La Universidad de Mella, José Antonio y Fidel”.

El Dr. Armando Hart Dávalos

 Por Armando Hart Dávalos (Octubre, 2014).

Si en nuestra sociedad la escuela es la primera y más importante institución cultural, las universidades son la luz más alta de la cultura. Hace más de un cuarto de siglo señalé que en ella se ganaba o se perdía la batalla de la cultura en la Revolución. Esa idea ha inspirado buena parte de mis empeños en defensa de la entidad patriótica de la nación cubana y estimulado mis contactos de estos años con diversas instituciones universitarias.

Obviamente me refiero a todo el sistema de centros de educación superior que hoy se extiende a lo largo del país. Donde antes de 1959 había tres universidades, existen en el curso que recién comienza 67 instituciones de educación superior, con más de 65 mil profesores y más de 260 mil alumnos. En los últimos 50 años han egresado más de un millón de profesionales universitarios.

Estas cifras denotan una nueva realidad, en cuanto nos permiten aproximarnos al carácter y la dimensión que adquiere el papel de la intelectualidad en la Revolución. Ha quedado atrás el tiempo en que ser intelectual, en nuestro país, equivalía a pertenecer a un sector social muy reducido. Cuando, en 1961, Fidel se reunió con un grupo de intelectuales y pronunció un discurso que sentó las bases de la política cultural de la Revolución, el encuentro se realizó en un salón de la Biblioteca Nacional.

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