Realidades y desafíos.

 Por Adriano Muñoz Perez, REBELIÓN (Versión digital), abril de 2013

«La arcilla fundamental de nuestra obra es la juventud». Che Guevara

La juventud es el sector de la sociedad que genera dinamismo por su energía siempre activa, por su deseo espontáneo y permanente de libertad, y, en nuestra América Latina y el Caribe por ser mayoría constituye un potencial productivo. Valiéndose de todas estas cualidades, el sistema capitalista neoliberal desarrolla mecanismos para convertir a la juventud en potenciales consumistas.

La industria cultural con sus medios e instrumentos, crea mecanismos de seducción que convierte a la juventud en objetos de mercado. Un alto porcentaje de la juventud vive alienada, desconoce su compromiso social y vive en un submundo alejado de su realidad, incluso algunos se acerca al lumpenismo.

La globalización capitalista busca homogeneizar a la juventud, a través de la imposición de la música, bebidas, las marcas de las ropas, forma de vestir, peinados, lenguajes, y hasta la forma de caminar promovidas principalmente a través de la industria cultural (televisión, cine, telenovelas, radios, revistas, etc.).

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Reflexiones en torno a la vigencia de la necesidad histórica del Partido Comunista de Cuba (Primera Parte).

Por el Dr.C. Alfonso Alonso Fránquiz. Profesor del Departamento de Marxismo y Miembro de la Dirección del Comité del PCC en la UMCC.

Nos parecía oportuno brindarles  estas modestas reflexiones cuando estamos cumpliendo 110 años de la publicación, por Vladimir Ilich Ulianov (Rusia 1870-1924), de su obra “¿Qué hacer?” y 111 años de “Un paso adelante, dos pasos hacia atrás”. Ambas obras (no son las únicas), complementan la genialidad política del pensamiento de Lenin sobre los problemas cardinales del movimiento obrero socialdemócrata ruso, y de toda Europa, en torno a la teoría y la praxis revolucionaria. ¡Cuánta vigencia tienen hoy las tesis fundamentales desarrolladas por Lenin en ambas obras! Ante esta afirmación algunos podrán preguntarse: ¿Vigencia?; ¿Acaso el mundo no cambió desde entonces?  Ambas interrogantes podemos responderlas afirmativamente y; sobre todo la segunda, merece que nos detengamos en algunas consideraciones tangenciales, en relación con el título de nuestro ensayo. Veamos:

Mucho ha llovido en estos 111 años. El Mundo cambió ostensiblemente, para bien y para mal, según el contenido de la temática que estemos analizando. A nosotros Marxistas-Leninistas convencidos de la justeza de la causa que defendemos, acostumbrados a ver el carácter sistémico, contradictorio y complejo de las relaciones sociales (en todas las esferas de su comportamiento), y los enormes cambios, para mejor, que han tenido lugar desde los albores del siglo XX hasta la actualidad (donde se habla, no sin razón, de las maravillas científico-tecnológicas frutos del pensamiento humano  y de la llamada Civilización “Posmoderna”, etc).

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