Antonio Maceo, el héroe sin par.

La Mejorana, pieza de la exposición Dicha grande, de Yasser Lezcano. (Foto: Tomada de la edición digital de Juventud Rebelde)

La Mejorana, pieza de la exposición Dicha grande, de Yasser Lezcano. (Foto: Tomada de la edición digital de Juventud Rebelde)

 Por el Dr. C.T. Eduardo Torres Alpízar

Muy pocos pueblos pueden contar con verdaderos héroes legendarios. En algunos casos, las referencias históricas resaltan como figuras de renombre a grandes conquistadores y reyes legendarios. Estos forjaron su leyenda a sangre y fuego en la mayoría de los casos, aunque esto conllevara la destrucción de manera total de naciones enteras.

Como nuestro Apóstol nos legó en texto memorable “Los que pelean por la ambición, por hacer esclavos a otros pueblos, por tener más mando, por quitarles a otros pueblos sus tierras, no son héroes sino criminales”. Sin embargo, Cuba es un caso excepcional. Nuestra Patria ha tenido a lo largo de su historia una pléyade de figuras inconmensurablemente grandes. La lista es enorme desde Hatuey, hasta nuestros 5 Héroes Prisioneros en Cárceles de los Estados Unidos de Norteamérica.

Pero si Martí es el más grande de todos los cubanos, y Fidel el más fiel continuador del legado martiano, el más grande soldado nacido en Cuba, no es otro que José Antonio de la Caridad Maceo y Grajales.

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A Cuba nadie le regaló su independencia.

El General de Tres Guerras Quintín Banderas

El General de Tres Guerras Quintín Banderas

 Por Eduardo Torres Alpízar

Anónimo:

La lucha contra España durante la Guerra Necesaria, ya la habíamos ganado desde que se realizó la invasión a occidente. En el año 1895, prácticamente más de la mitad de la renta del Estado español provenía de la producción y comercialización del azúcar, el tabaco y los alcoholes cubanos. La política de Cánovas de “hasta el último hombre y la última peseta”, había llevado a España a la más dura bancarrota. Te pongo un ejemplo. Cuando en la batalla de Santiago de Cuba entra en combate el acorazado “Cristóbal Colón”, como barco, este era mucho mejor que los barcos yanquis, sin embargo, por problemas económicos, los ibéricos no le pudieron montar su artillería pesada. Al decir de los marinos españoles era como un tigre sin sus colmillos.

El ejército español en Cuba sobrepasaba los 350 000 efectivos. De ellos casi un cuarto de millón de españoles, en su mayoría los famosos quintos, y alrededor de 100 000 cubanos traidores peleando al lado de España. El censo del Ejército Mambí al final de la guerra, arrojó que del bando patriota combatían unos 24 000 efectivos. ¡Pero que soldados eran aquellos! La infantería oriental dirigida por el General de Tres Guerras Quintín Banderas, sus famosos “cambutes”, marcharon desde Oriente a Occidente sin zapatos al mismo paso de la caballería mambisa. En su arsenal muchas veces iban a razón de cuatro tiros por cabeza, con la consigna de “un tiro y al machete”.

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