¿Qué está en juego en Ucrania?

Hitler es el paradigma de los neofascistas ucranianos

 Por el Dr. Alfonso Alonso Fránquiz, profesor del Departamento de Marxismo e Historia de la UMCC.

La memoria histórica es recurrente para algunos,  mientras que para otros se muestra escurridiza. Cada día la vida nos muestra con ejemplos es verdad de Perogrullo. En tal sentido cada mes de mayo revela cómo se confrontan dos actitudes meridianamente diferentes: aquellos que no olvidan lo que fue y es el Fascismo; y los que han olvidado –sea por amnesia histórica generacional o por políticas inducidas- cuánto costó a la humanidad más de una década de ascenso del Fascismo al poder, en Europa, y la fratricida guerra que este engendrara.

La bipolaridad surgida del fin de la 2da Guerra Mundial generó una costosa carrera armamentista con un gasto colosal de recursos materiales y humanos; propició un clima de tensión en las relaciones internacionales y la posibilidad real de una nueva guerra, ahora nuclear, de proporción incalculable; capaz de comprometer la existencia de la humanidad.

La llamada “Guerra Fría” fue un engendro del hegemonismo imperialista declarado por el entonces primer ministro inglés Churchill –en su célebre discurso en Fulton, 1948- conocido como “el primer disparo” de las potencias occidentales contra la prepotencia comunista del “Oso Ruso” (en clara denominación despectiva contra la dirección soviética de entonces) y el inicio de la batalla geopolítica, en la búsqueda de la primacía militar, riquezas estratégicas, nuevos aliados y áreas de influencia. Desde entonces el Mundo ya no fue igual.

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Martí: paradigma para la formación y desarrollo de valores.

Martí visto por Ernesto García Peña

Por el Dr. Roberto Andrés Verrier Rodríguez. Profesor de Mérito de la Universidad de Matanzas “Camilo Cienfuegos”.

«Educar es depositar en cada hombre toda la obra humana que le ha antecedido, es hacer a cada hombre resumen del mundo viviente, hasta el día en que vive; es ponerlo a nivel de su tiempo, con lo que podrá salir a flote, es preparar al hombre para la vida» ( 1 )

José Martí

En la Constitución de la República se recogen las ideas fundamentales de la formación de las nuevas generaciones, sobre la base del Marxismo y del Ideario Martiano ( 2 ) y en el Programa del Partido se insiste en la necesidad de formar personalidades integralmente desarrolladas, preparadas para defender las conquistas de la Revolución. ( 3 ).

Nadie nace personalidad, se forma en la práctica social, mediante el proceso de educación, bien meditado y orientado; se desarrolla en el seno familiar, en el hogar; en la escuela, en la sociedad y, cada una tiene que jugar su rol histórico-social: lograr el desarrollo integral de la personalidad de las nuevas generaciones.

Para lograr esa formación, el maestro o profesor tiene que estar preparado. Maestros como Simón Rodríguez y Rafael María de Mendive, formadores de patriotas, de hombres integrales, de libertadores, como Bolívar y Martí, es necesario forjar, pues en ellos bebieron los libertadores de América, de Cuba, nuestros mambises de los Siglos XIX y XX.

Hay notables ejemplos de personalidades cubanas que se pueden tomar como paradigmas, como modelos para la formación de Valores, la formación patriótico-revolucionaria, político-ideológica de las nuevas generaciones. Educadores como Félix Varela, José de la Luz y Caballero, Rafael María de Mendive, Antonio y Eusebio Guiteras, en el Colegio «La Empresa»; Antonio Luis Moreno, maestro de Bonifacio Byrne, en el Colegio «El Porvenir».

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Imperialismo vs Socialismo. Una mirada al año 1963 en Cuba.

Por el Dr. C. Alfonso Alonso Fránquiz, Profesor del Departamento de Marxismo.

No albergo dudas de que el estudio de la matriz de opinión que los medios de información del Imperialismo, a escala global, ha intentado fomentar en la conciencia social de los pueblos –sobre todo desde la caída del muro de Berlín, y la desintegración de la Unión Soviética-, ha estado marcada por el objetivo de que prevalezca la negación rotunda, el mentís absoluto de que existiera la mas mínima posibilidad de éxito en los diversos intentos históricos de construcción del socialismo.

Queda para la historia de la humanidad los testimonios y la montaña de noticias e información que, como una tormenta de arena, todo lo ocurrido hasta entonces –incluyendo la memoria y los sueños que alimentaban el imaginario revolucionario de los pueblos-, quedaba sepultado para siempre.

Pensar en la resistencia de los pocos nichos revolucionarios que sobrevivieron a tan descomunal reflujo, a tal avalancha informativa y a tanta euforia de victoria -auspiciada por el hegemonismo global del imperialismo-, se acuñaba como un acto irracional y una demencial postura política sin asidero alguno.

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¿Forma intelectuales la Universidad cubana?

 Por Nelson García Santos, Juan Morales Agüero y Luis Raúl Vázquez Muñoz

Juventud Rebelde 20 de Mayo del 2013 21:41:09 CDT

¿Forma intelectuales la Universidad cubana?

Para resultar acreedor del excelso calificativo se precisa de una larga y fecunda trayectoria, que bien puede comenzar a manifestarse desde las aulas universitarias. ¿Es la academia buen caldo de cultivo para formarlos? El asunto tiene tantas aristas como opiniones .

Cuando se pretende establecer a quién colocarle el rótulo de «intelectual», la mayoría de las personas piensa, maquinalmente, en un escritor, quizá porque el término alcanzó su mayor notoriedad en predios de la cultura.

En realidad se trata de una verdad a medias, pues, a juzgar por la entrada correspondiente en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, como intelectual se define tanto a quienes cultivan las letras como las ciencias.

Pero ni siquiera se trata de eso. En la práctica contemporánea, endilgar el término «intelectual» solo a letrados y a científicos está en desuso. Hoy se clasifica así también a arquitectos, médicos, ingenieros… A escala social, se reconoce como tal a toda autoridad avalada por sus aportes en las más disimiles ramas del saber.

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Julio Antonio Mella, un comunista poco ortodoxo: niñez y juventud.

Por: Harold Cárdenas Lema Profesor del Departamento de Marxismo de la UMCC (tomado de Rebelión)

En la historia de Cuba y su movimiento comunista existen varias posiciones y maneras de asumir la construcción del Socialismo. Los errores cometidos en este sentido estuvieron no sólo después del triunfo revolucionario sino desde los orígenes del movimiento comunista cubano. La improvisación y la copia mecánica de los mecanismos soviéticos estaban a la orden del día desde la misma creación del Partido en 1925, ya desde entonces la URSS no buscaba lograr la revolución mundial (que tanto preconizaba en sus discursos políticos) sino construir una estructura internacional conformada por partidos como el cubano, que sirviera de instrumento y garantizara la solidez de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

Los dirigentes de nuestro primer partido eran una mezcla de genuino espíritu de sacrificio revolucionario y un dogmatismo que los limitaba en sus funciones. En este contexto tan complejo nació un joven que cambiaría para siempre la historia de Cuba y el movimiento comunista cubano: Julio Antonio Mella.

El 25 de mayo de 1903 nació un niño en la Habana Vieja llamado Nicanor MacPartland, era el nieto de Ramón Mella, famoso general de la independencia en República Dominicana. Por ser un hijo bastardo (algo normal en la época) viviría con su padre, madrastra y medio hermanas. Era un niño que debido a su estatus de hijo nacido fuera del matrimonio, en la casa se rebelaba a menudo contra la autoridad del padre y la madrastra. El padre contrató a una niñera para ayudar a la madre, la mulata Longina O´Farrill cumplió esta función. Una mujer tan bella, que inspiró al compositor Manuel Corona a hacerle una canción que se haría famosa en toda Cuba. Es fácil suponer cómo se formó el gusto de Mella teniendo a la “Longina seductora” como nana, quién además sería la que le enseñara sus primeras palabras en español.

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Reflexiones en torno a la vigencia de la necesidad histórica del Partido Comunista de Cuba (Segunda Parte).

 Por el Dr.C. Alfonso Alonso Fránquiz. Profesor del Departamento de Marxismo y Miembro de la Dirección del Comité del PCC en la UMCC.

Algunas de las obras principales de Marx y Engels contienen el análisis de la necesidad histórica de los Partidos Obreros (que posteriormente comenzaron a llamarse Partidos Socialdemócratas). Son los textos relacionados con la fundamentación de la necesidad, la importancia, el contenido, el carácter y las vías de la Revolución Social (Socialista) que deberá tomar el poder político, sustituir las bases del régimen burgués y comenzar la edificación de la 1era fase de la Formación Económico-Social Comunista –FESC-, etapa histórica compleja y difícil (en buena medida aún desconocida para quienes la emprenden y que no está exenta de errores, retrocesos  y desviaciones dada la envergadura de las profundas transformaciones que en ella tiene lugar), y que no puede ser medida en pocos años. Esta etapa comienza con el triunfo político de los trabajadores (cuyo núcleo principal lo conforman los asalariados), en estrecha alianza con todas las fuerzas sociales progresistas de cada país. (6).

La precedencia de esta Revolución está en las luchas de liberación nacional; en las batallas por avances democráticos, aún en los marcos del Capitalismo; en los logros que va alcanzando la sociedad civil, sus ONG, los movimientos estudiantiles, de intelectuales, etc. En el esfuerzo por conformar un gran frente de lucha que se oriente hacia los cambios revolucionarios de la sociedad es una de las tareas que fundamentan la necesidad de los Partidos Comunistas. Ser la vanguardia política de este gran movimiento de masas, educar a los obreros y demás componentes progresistas de la sociedad, el desarrollo de un programa de lucha y de transformaciones alrededor del cual se agrupen las masas es tarea de estos Partidos. Por una u otra vía (pacífica o no pacífica) se accederá al poder político.

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Breve radiografía de un Partido

Por: Lic. Harold Cárdenas Lema, profesor del Departamento de Marxismo de la UMCC

“Si ustedes expulsaran a todos los que no son particularmente obedientes, pero que son inteligentes, y solo dejaran a su alrededor estúpidos obedientes, seguramente arruinarían al Partido”

Carta de Lenin a Bujarin

Resulta muy difícil escribir sobre una organización a la que no pertenezco, pero es de vital importancia referirse a este tema por el papel estratégico que cumple en nuestra sociedad y nuestro sistema político. Fue el propio Raúl quien nos convocó a todos a asumir un papel crítico en la sociedad, y como la mayor garantía de este modelo social nuestro que aspira al Socialismo, resulta ser el Partido, hablemos entonces de este.

La historia del Partido Comunista en Cuba es compleja, está caracterizada por una lucha constante a favor de las clases más necesitadas, siendo el único partido en la etapa republicana que apoyó las luchas sociales de forma unánime y sistemática. Esa debe ser la primera lección histórica: su raíz y esencia altruista, la segunda bien pudiera ser aprender de los errores cometidos, porque aunque la lógica lo indica, vale destacar que el Partido no es infalible (solo menciono como ejemplo el Pacto con Batista a inicios de los años 40).

Queda claro que los militantes deben tener un pensamiento revolucionario con posturas críticas y autocrítica; críticas en el sentido de decir su opinión abierta y objetivamente en todo momento sin que ello “le cueste la cabeza”, como decimos los cubanos. Se debe ser autocrítico también pero no en el sentido de la mea culpa que tanto imperó en los 70 y algunos quisieran prolongar; sino en el de reconocer los errores y evitar repetirlos, sin empecinamientos ni autoritarismos.

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