José Martí Y Carlos Marx. Dos emancipadores sociales.

Por el M.Sc. Manuel Mauricio López y el Dr.C. Alfonso Alonso Franquiz.

José Martí y Carlos Marx, dos hombres del mismo siglo con más de 30 años de diferencia en edades y de latitudes distantes, cuyas ideas germinaron y se desarrollaron bajo enemigos y situaciones distintas, no llegaron a conocerse, aunque coincidieron en el tiempo; uno más viejo, el otro muy joven. Ambos tuvieron la misma utopía: un mundo nuevo mejor. Ambos impregnaron a los pueblos de la posibilidad real de esa utopía y llenaron sus corazones y mentes de esa convicción.

Las concepciones y convicciones de estos pensadores legítimos han de ser de obligada consulta para analizar y comprender el mundo actual, sus tendencias y rumbos y así, a través del estudio del comportamiento de los hechos, poder vislumbrar “verdades cuantiosas[1] que orienten el accionar revolucionario.

Sigue leyendo

José Martí: Vanguardia política y el Partido forjador de la Revolución.

Martí, al centro, junto a otros miembros del Partido Revolucionario Cubano. Foto: Granma

 Por el Dr. C. Alfonso Alonso Franquiz

El héroe nacional de Cuba es admirado no solo por la universalidad de su pensamiento y la hondura de sus concepciones teóricas en las más diversas dimensiones de la vida social que le tocara vivir.

En la postrimería del siglo XIX aparecen nuevas corrientes de pensamiento y escuelas que sustentaban nuevas aprehensiones de la realidad capitalista, en su tránsito veloz hacia el imperialismo, su fase superior de manifestación histórica.

Sigue leyendo

José Martí: creación y Revolución.

Monumento ecuestre de José Martí en el Parque 13 de Marzo de La Habana Vieja.

 Por el Msc. Manuel Mauricio López Mesa

Introducción.

La época actual está en polémica. Se debate entre revolución y adaptación. El pensamiento postmoderno asume la decadencia de la confianza en los últimos siglos, especialmente hacia el progreso en general de la humanidad. Considera que ha habido un cambio en la sensibilidad humana que ha provocado un relajamiento del espíritu humano, el agotamiento de su horizonte, una “crisis del modelo de la razón histórica como la conciencia cultural predominante de nuestros tiempos” (Cano, 2002)

Sigue leyendo

José Martí: De la Playita a Dos Ríos.

Esta plumilla de Miguel Alexis Machado Valdés (1977-2003) recuerda la profecía de Martí en carta en versos a su amigo uruguayo Enrique Estrázulas: “¡Que ya verán mi cabeza/ Por sobre mi sepultura!”

Por Luis Toledo Sande

…y a la vida futura con permanente utilidad de la virtud

El 25 de marzo de 1895, “en vísperas de un largo viaje”, como escribió desde Montecristi a la madre, José Martí se sabía “en el pórtico de un gran deber”. Lo expresó en otra de sus despedidas escritas ese día, la dirigida al dominicano Federico Henríquez y Carvajal, a quien le dijo: “Yo evoqué la guerra: mi responsabilidad comienza con ella, en vez de acabar”. Hacía todo para ocupar su sitio en la contienda, que había estallado el 24 de febrero de acuerdo con el plan que él decisivamente contribuyó a trazar como fundador y guía, Delegado, del Partido Revolucionario Cubano.

En la misma carta alude a criterios —no necesariamente nacidos todos de iguales intenciones— sobre si debía incorporarse a la gesta o permanecer en el exterior; pero él no duda: “Para mí la patria, no será nunca triunfo, sino agonía y deber. Ya arde la sangre. Ahora hay que dar respeto y sentido humano y amable, al sacrificio”. Nada de vocación suicida, como algunos han conjeturado, ni concesión a quienes intentaran acusarlo de rehuir el peligro.

Sigue leyendo

Martí en Cuba hoy.

José Martí. Pintura de Ernesto García Peña, perteneciente a la Colección del Centro de Estudios Martianos

 Por Pedro Pablo Rodríguez

“El honor es la dicha y la fuerza”

El día antes de su muerte en combate José Martí escribió con plena convicción: “Sé desaparecer, pero mi pensamiento no desaparecería”. Se refería a que quizás las circunstancias del movimiento liberador lo condujesen a tener que salir de Cuba y quizás hasta a perder su indudable liderazgo mayor. Con su honestidad y entrega proverbiales manifiesta su falta de ambición personal por el ejercicio del mando y afirma, sin gota de vanidad, su conciencia de cuánto habían calado en los patriotas las ideas de su programa revolucionario. Sin duda, pues, tenía confianza en el alcance logrado por su pensar, expuesto durante tantos años a través del escrito, la oratoria, el fraternal in­tercambio frente a frente y de modo es­pecial mediante su cuidadosa labor como Delegado del Partido Revolucionario Cu­bano.

Desde luego, ni derrotismo ni vocación suicida alguna se escondían en sus palabras de la carta que empezara en el campamento de Dos Ríos el 18 de mayo de 1895 y que quedara inconclusa por su caída al día siguiente. Recuérdese que en ese mismo documento explicaba que se dirigía hacia Camagüey junto con Máximo Gómez para convenir y formar el gobierno de la revolución, y que allí también le solicitaba a su destinatario —el amigo de siempre, Manuel Mercado, entonces subsecretario de Gobernación de México— el apoyo práctico de la nación hermana a la lucha independentista cubana.

Sigue leyendo

24 de Febrero. El alzamiento en Matanzas.

Por Eduardo

Hoy es 24 de febrero. Como  cada año, todos los que realmente sienten que la Patria, como rezaba el Apóstol “es ara, y no pedestal”, se regocijan de sano orgullo por nuestra herencia mambisa. En un día como hoy, en que la Revolución nos llama a un nuevo combate por afianzar la independencia nacional, que ha costado al pueblo cubano ríos de sangre; no deseo hablar de los aspectos generales del plan de alzamiento más conocidos por los textos que relatan nuestra gloriosa epopeya. En mi artículo haré referencia al levantamiento independentista en nuestra provincia de Matanzas.

Como se sabe, el gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica, incautó en el puerto de Fernandina, los vapores Lagonda, Amadís y Baracoa, cargados con las armas compradas con el aporte fundamentalmente de los obreros cubanos emigrados de Tampa, Cayo Hueso, y otras ciudades del sur de ese país. El país norteño, ya amenazaba en convertirse en el imperio voraz, que hoy pretende controlar hasta el último milímetro cuadrado de área, en este contaminado planeta. Esa ocasión fue la primera, y única vez, en que los Estados Unidos aplicaran la denominada “Ley de Neutralidad”.

Si el magnífico plan de alzamiento que Martí, elaboró con la minuciosidad y capacidad que le caracterizaban, y que combinaba la llegada de esas tres expediciones a Cuba, una desembarcando en Occidente, otra en las Villas y la Tercera en Oriente, llevando cada una de ellas a Máximo Gómez, Antonio Maceo, y Serafín Sánchez, combinadas con el alzamiento simultáneo en esas misma regiones, de los conjurados dentro del país, el gobierno español, hubiese durado en la isla lo que el clásico merengue en la puerta de un colegio.

Sigue leyendo

Los últimos 38 días de Martí en Cuba

Por el Dr. Roberto Andrés Verrier Rodríguez

Cuando Martí cae en combate en Dos Ríos, el 19 de Mayo de 1895, tenía 42 años, 3 meses y 21 días de vida. De ese tiempo, sólo estuvo en su Patria amada 19 años, 1 mes y 17 días, es decir, que residió o estuvo en la misma, en montañas y llanos, el 45 % de su corta, pero rica existencia.

En su intenso periplo por tierras de Europa, América Latina, el Caribe y la estancia de varios años en el Norte revuelto y brutal, que tanto los desprecia, como él expresara, durante el período de su emigración obligatoria, formaba la recia personalidad, al revolucionario más radical de su época.

Por el análisis que hizo de las causas que provocaron el fracaso de la Guerra de los Diez Años, la Chiquita y otros fracasados intentos de insurrecciones, trabajó intensamente y une a los cubanos, a los patriotas del 68 y la Chiquita, a los viejos mambises con los pinos nuevos, para lograr la independencia de la Patria amada, constituir la República, con todos y para el bien de todos. Labora intensamente y funda el Periódico Patria el 14 de Marzo de 1892. Martí hace de Patria el órgano de difusión de las ideas libertarias del pueblo cubano y ejerce influencia determinante en la conciencia de éste. Patria difundió las ideas, educó políticamente, atrajo aliados políticos, aglutinó y organizó las fuerzas del pueblo emigrado y sirvió de cohesión con los que estaban en Cuba.

En un proceso desarrollado durante tiempo, logra la Proclamación del Partido Revolucionario Cubano, el 10 de Abril de ese propio año de 1892 y él resultó elegido como Delegado y Benjamín Guerra como secretario, por todos los Clubes Revolucionarios y se da a la tarea de reiniciar la lucha por la independencia de Cuba y ayudar a la de Puerto Rico. Ya Martí trabajaba con los grandes patriotas del 68 en la preparación, organización e inicio de la Guerra Necesaria.

Sigue leyendo

Martí y el socialismo cubano.

Por Eduardo

La importante fecha que se avecina, el 19 de mayo, aniversario 117 de la caída en combate de nuestro Héroe Nacional José Julián Martí y Pérez, me impone una obligación; escribir sobre el Apóstol de la Independencia de Cuba. Considero que a pesar de mi vocación Martiana, he escrito bien poco en mi bitácora acerca del mejor y más grande de los cubanos. De cierta forma, siempre de alguna u otra manera introduzco el pensamiento martiano en mis textos, pero el hecho concreto es que: de 93 entradas publicadas, solo una, ha sido completamente dedicada a Martí (Acerca de la vida y obra de José Martí. Respuestas a Orlando).

Tengo mucha información a mi alcance, sin embargo dispongo de muy poco tiempo para el caso en que deseara escribir una reseña biográfica. Levanto la vista y veo sobre una esquina de mi oficina mi gastada por el uso colección de las Obras Completas del Apóstol, y otras obras también de mi propiedad dedicadas a la figura de Martí. Sin embargo es de suponer que cuando llegue la efeméride, muchos periodistas y estudiosos sobre el Apóstol, publicarán trabajos que reflejen diversas facetas de su irrepetible personalidad. Por tanto, tomé la decisión de escribir mi valoración personal, acerca del vínculo histórico que se estableció desde el inicio de la Revolución Cubana, entre el ideario martiano, y la ideología de los revolucionarios de la isla.

Hace unos veinte años, cuando todavía era dirigente de la UJC en la Universidad, recibimos una delegación de estudiantes escandinavos, provenientes de organizaciones de la izquierda en sus respectivos países. Como parte de su estancia, recorrimos varios puntos de la provincia que incluyeron centros de trabajo, cooperativas agrícolas, instalaciones del turismo, etc. Uno de aquellos muchachos me dice un día muy confundido: – Eduardo, ¿Realmente ustedes son comunistas? A lo que yo extrañado respondí – Claro que lo somos. ¿Por qué tienes dudas al respecto?

Sigue leyendo